Vengo de año en año, pero en mi corazón escribo a diario.
Tú que me has visto crecer sabes por qué.
Hoy solo puedo dar las gracias al amor de mi vida, por cambiármela.
BERET - NUNCA SE HARÁ TARDE
(hip-hop)
Tú imaginate que busco tu bien
y me olvido de todo aquello que
a mi me mataba..
Tú imaginate que muero de sed
y te tengo y sé que tu fuente
saciaba..
Si te miro sé que me miro también
todo lo que venga de ti será bien
o eso imagino en la vida que
nosotros sabemos solamente hacer
Yo tan solo quiero de tus vendas
que el día que no sea ni yo si me comprendas
que me digas lo malo y aunque me mientas
a mi me da igual contigo hasta me renta..
Tú imaginate, hoy quiero ganarte para no perderte
no sé si llevarte a la cima o encima de..
todos los problemas que se nos presenten.
Solamente puedo decirte que tiré el reloj
de hace un tiempo y no entiendo de horas
Entiendo de instantes de darte lo poco de mi
por si nada funciona
Yo no pido nada, pero el cielo está lleno
de fuego y debo volar con tu cuerpo y me quiero
quemar
Dame paz, que estoy lleno de miedo y no quiero ver
como muero quiero soñar
Como es el azar, el que me hace trepar por tu pelo
ver como se van los peros, no quiero esperar,
Solo quiero que vengas de nuevo, por que supongo
que ya sabrás..
Que nunca se hará tarde si tengo tu tiempo y un poco más
quiero ver como las ganas arden
dejemos al margen todo lo malo que recordar
vida mía yo vivo el instante .
Nunca se hará tarde, mañana el sol también nacerá
y sabré que te tendré delante
No existirá un antes, solo el presente decidirá
que contigo nunca se hará tarde..
Ni el pretérito es tan simple, ni el futuro tan perfecto
pero eso cambia solo si hablamos de ti
Por miradas inventamos un dialecto, un silencio es lo que más
podía decir
Yo que nunca he sido de historias y cuentos,
te he esperado solo para leerte a ti
Lo que más valoro en la vida es el tiempo
aunque a veces falte si te veo reír..
Nunca dije lo que siento, pero nunca les miento
si me preguntan les señalo a ti..
Somos aire y juntos viento, ya que no tengo miedo,
si vienen vendavales hacia aquí
Yo si quiero que seas para mi lo siento,
pero por que yo siento, que puedes ser pa' mi.
Ya que si somos algo que sea imperfectos,
ya que eso sera nuestro, y perfecto pa' vivir..
Si te miro sé que me miro también
todo lo que venga de ti será bien
o eso imagino en la vida que
nosotros sabemos solamente hacer
Yo tan solo quiero de tus vendas
que el día que no sea ni yo si me comprendas
que me digas lo malo y aunque me mientas
a mi me da igual contigo hasta me renta..
viernes, 2 de febrero de 2018
miércoles, 1 de febrero de 2017
2017
- Pero...¿Por qué?
- No lo sé. A veces son sentimientos que no se explican con facilidad.
Puedes llorar de pena, de frustración. O puedes reír hasta no poder más.
El caso es que hace tiempo que dejé de analizarlo. La vida se cose con hilos de diferente intensidad, y eso, la intensidad, no se puede definir. Ni mucho menos ver.
Me voy a morir. No sé si hoy o dentro de 100 años. Me da igual.
Quiero conocer personas, quiero hartarme de conocer personas. Quiero coleccionar personas. Y odiarlas, amarlas, ignorarlas. Que pasen y se marchen. Que pasen y me toquen con los dedos o las manos enteras. Que me coman la boca. Y el alma.
Y eso es lo que me llevaré. Y eso es por lo que vine aquí.
- No lo sé. A veces son sentimientos que no se explican con facilidad.
Puedes llorar de pena, de frustración. O puedes reír hasta no poder más.
El caso es que hace tiempo que dejé de analizarlo. La vida se cose con hilos de diferente intensidad, y eso, la intensidad, no se puede definir. Ni mucho menos ver.
Me voy a morir. No sé si hoy o dentro de 100 años. Me da igual.
Quiero conocer personas, quiero hartarme de conocer personas. Quiero coleccionar personas. Y odiarlas, amarlas, ignorarlas. Que pasen y se marchen. Que pasen y me toquen con los dedos o las manos enteras. Que me coman la boca. Y el alma.
Y eso es lo que me llevaré. Y eso es por lo que vine aquí.
lanietadelimpresor
domingo, 22 de marzo de 2015
Locura transitoria
Querida imprenta...casi un año sin venir por aquí.
Me ves, me miras y sientes que soy yo, pero tan diferente como el agua que empaña un cristal de un coche.
No puedo empezar a contarte, no sé dónde está el inicio, quizás no haga falta. Quizás solo me leas la mente, me beses la frente, me cierres los ojos y me digas "respira...".
Soy yo, pero tan distinta.
Si este fuera un mundo de negros y blancos no me creerías.
Pero sabemos mejor que nadie que hay más colores que nombres que los definan.
Tengo un cuarto de siglo tatuado en la espalda.
Y cicatrices varias que nunca cambiaría por nada. Ni por una vida nueva.
¿Recuerdas cuándo llegué aquí?
Montamos este hueco en la pared, con corcho y papel, con emociones, con sueños, con miedos y monstruos en los rincones. Con objetivos, con fracasos, éxitos y lágrimas eternas.
Soy la del cuerpo de gotas, la de la mente a deshoras, la creyente de Gaia, la antitauromaquias y manías varias.
La que creía que solo existe el primer amor de tu vida. La que pensaba que el amor lo puede todo.
Será la vejez que toca hondo en mí, que empieza a grabar historias en un corazón que nunca dejará de amar. De creer.
La vida a veces es demasiado dura y me pregunto por qué alguien nos trae aquí a sufrir...
Y dos suspiros después miro hacia el cielo y un pájaro parpadea buscando un pedazo de pan para sobrevivir hoy.
Y nos miramos como si no quisiéramos asumir que somos lo mismo.
Que venimos de la misma estrella.
Y volveremos a ella.
Allí "...dónde nacen los versos que yo nunca pude encontrar.." (Mägo)
Sigo siendo la nieta del impresor, pero con la piel pintada, los ojos más profundos y esa droga llamada mundo gritándome que vaya a devorarla.
Ya tengo menos miedo, le digo.
Dame un poco más de tiempo...
Soy una montaña rusa de emociones. Soy una ensalada de palabras. Una llorisa que nace de repente.
Unas gafas olvidadas en un bar de un lugar que jamás pensé pisar.
Y ese vaho en el cristal de un coche. Que nunca es el mismo.
Que cae en gotas, como la propia lluvia. Que es testigo de algo efímero. Una cálida respiración tras otra.
Sólo se que no sé nada, me digo si pienso en mi futuro. (socrati-zando)
Si miro atrás estoy perdida, me respondo. (Daenerys-zando)
Quiero vivir. Quiero morir viviendo. Quiero dejarme la piel aquí. Irme sin nada. Para quedarme siempre.
Bendita mi suerte.
Me ves, me miras y sientes que soy yo, pero tan diferente como el agua que empaña un cristal de un coche.
No puedo empezar a contarte, no sé dónde está el inicio, quizás no haga falta. Quizás solo me leas la mente, me beses la frente, me cierres los ojos y me digas "respira...".
Soy yo, pero tan distinta.
Si este fuera un mundo de negros y blancos no me creerías.
Pero sabemos mejor que nadie que hay más colores que nombres que los definan.
Tengo un cuarto de siglo tatuado en la espalda.
Y cicatrices varias que nunca cambiaría por nada. Ni por una vida nueva.
¿Recuerdas cuándo llegué aquí?
Montamos este hueco en la pared, con corcho y papel, con emociones, con sueños, con miedos y monstruos en los rincones. Con objetivos, con fracasos, éxitos y lágrimas eternas.
Soy la del cuerpo de gotas, la de la mente a deshoras, la creyente de Gaia, la antitauromaquias y manías varias.
La que creía que solo existe el primer amor de tu vida. La que pensaba que el amor lo puede todo.
Será la vejez que toca hondo en mí, que empieza a grabar historias en un corazón que nunca dejará de amar. De creer.
La vida a veces es demasiado dura y me pregunto por qué alguien nos trae aquí a sufrir...
Y dos suspiros después miro hacia el cielo y un pájaro parpadea buscando un pedazo de pan para sobrevivir hoy.
Y nos miramos como si no quisiéramos asumir que somos lo mismo.
Que venimos de la misma estrella.
Y volveremos a ella.
Allí "...dónde nacen los versos que yo nunca pude encontrar.." (Mägo)
Sigo siendo la nieta del impresor, pero con la piel pintada, los ojos más profundos y esa droga llamada mundo gritándome que vaya a devorarla.
Ya tengo menos miedo, le digo.
Dame un poco más de tiempo...
Soy una montaña rusa de emociones. Soy una ensalada de palabras. Una llorisa que nace de repente.
Unas gafas olvidadas en un bar de un lugar que jamás pensé pisar.
Y ese vaho en el cristal de un coche. Que nunca es el mismo.
Que cae en gotas, como la propia lluvia. Que es testigo de algo efímero. Una cálida respiración tras otra.
Sólo se que no sé nada, me digo si pienso en mi futuro. (socrati-zando)
Si miro atrás estoy perdida, me respondo. (Daenerys-zando)
Quiero vivir. Quiero morir viviendo. Quiero dejarme la piel aquí. Irme sin nada. Para quedarme siempre.
Bendita mi suerte.
martes, 22 de abril de 2014
Se acerca el momento
Llevaba demasiado tiempo sin pasar por aquí. Incluso la puerta gritó sorprendida al abrirse, despertando de su ensoñación. La nieta del impresor volvía a la imprenta y parecía diferente.
Se sentó en un rincón, rodeada de los viejos cojines. Aún sentía el peso de olor a tinta en el aire, como si hubiese quedado suspendido durante todo este tiempo esperando para envolverla en su regreso.
Las palabras e historias la miraban escondidas en las paredes, las motas de polvo, la suciedad y el silencio. Llevaba demasiado tiempo sin venir.
Y no había justificación suficiente para explicar el porqué, simplemente la propia vida sin descansos ni tiempos muertos.
Pero había vuelto y era razón suficiente para volver a funcionar.
La nieta del impresor releyó algunos libros, hojeó sus páginas, ordenó las letras de plomo en los estantes.
Y cerró los ojos.
Ni los recuerdos ni las musas que allí la reconfortaban ahora sabían que aquella tarde había dado su última clase del curso. Su última clase de la carrera. La nieta del impresor pronto dejaría de ser esa estudiante de medicina que hace seis años se asustaba al pronunciar la palabra "médico".
Y allí, en su vieja imprenta, escuchando el latido de su abuelo, volvió a pronunciarla. Esta vez sonaba más fuerte, más intensa, con otros miedos. Sonaba con los matices de años de esfuerzos, de lágrimas, de risas, de un aprendizaje indescriptible, en lo teórico y humano. Sonaba a futuro, a más y más conocimiento infinito, a un sueño cumpliéndose casi sin darse cuenta.
La nieta del impresor se tumbó en el suelo, mirando al techo.
Y ninguna palabra salió de su mente, ni brotó bajo su pecho. Porque sus emociones eran imposibles de definir.
Se sentó en un rincón, rodeada de los viejos cojines. Aún sentía el peso de olor a tinta en el aire, como si hubiese quedado suspendido durante todo este tiempo esperando para envolverla en su regreso.
Las palabras e historias la miraban escondidas en las paredes, las motas de polvo, la suciedad y el silencio. Llevaba demasiado tiempo sin venir.
Y no había justificación suficiente para explicar el porqué, simplemente la propia vida sin descansos ni tiempos muertos.
Pero había vuelto y era razón suficiente para volver a funcionar.
La nieta del impresor releyó algunos libros, hojeó sus páginas, ordenó las letras de plomo en los estantes.
Y cerró los ojos.
Ni los recuerdos ni las musas que allí la reconfortaban ahora sabían que aquella tarde había dado su última clase del curso. Su última clase de la carrera. La nieta del impresor pronto dejaría de ser esa estudiante de medicina que hace seis años se asustaba al pronunciar la palabra "médico".
Y allí, en su vieja imprenta, escuchando el latido de su abuelo, volvió a pronunciarla. Esta vez sonaba más fuerte, más intensa, con otros miedos. Sonaba con los matices de años de esfuerzos, de lágrimas, de risas, de un aprendizaje indescriptible, en lo teórico y humano. Sonaba a futuro, a más y más conocimiento infinito, a un sueño cumpliéndose casi sin darse cuenta.
La nieta del impresor se tumbó en el suelo, mirando al techo.
Y ninguna palabra salió de su mente, ni brotó bajo su pecho. Porque sus emociones eran imposibles de definir.
jueves, 2 de enero de 2014
Dosmilcatorce
Dosmilcatorce.
Empezar el año diciendo te quiero.
Diciendo Salud.
Abrazando.
Guiñándole el ojo a la suerte.
Sonriendo.
Dosmilcatorce.
Que bien suenas y cuánto guardas.
Empezar el año diciendo te quiero.
Diciendo Salud.
Abrazando.
Guiñándole el ojo a la suerte.
Sonriendo.
Dosmilcatorce.
Que bien suenas y cuánto guardas.
lunes, 9 de diciembre de 2013
Examencitis, un año más
Diciembre psiquiátrico (de examen de Psiquiatría) lleno de bipolaridades, distimias, eutimias, fobias, psicosis compartidas, contenciones, pensamientos mágicos, ideas sobrevaloradas, delirios, confabulaciones, insomnios y acatisias.....
Y una verborrea voraz.
Que rápido te me estás pasando sexto...y parecía ayer cuando la palabra médico era demasiado grande para mí (y aún siento que lo es).
Y una verborrea voraz.
Que rápido te me estás pasando sexto...y parecía ayer cuando la palabra médico era demasiado grande para mí (y aún siento que lo es).
sábado, 30 de noviembre de 2013
Casi diciembreando
La diferencia entre tú y yo - le dijo - es que yo me creo lo que defiendo.
Tú no crees nada, ni te atreves a hacerlo. A ti te dan una pastilla blanca y te dicen "Es necesario privatizar la sanidad, es necesario recortar en educación, es necesario exterminar a todos los gnomos de colores".
Y tú te tomas la pastilla. Y te vas a dormir pensando que "es necesario" y que sólo vosotros lo veis. Incluso piensas que algún día los que tanto os criticamos os lo agradeceremos y besaremos el suelo que pisáis.
Esa es la única diferencia, pero es abismal.
Porque la gente como tú y vuestros ojos cerrados, vuestros oídos cerrados, vuestras mentes lavadas y vuestros estómagos llenos de pastillas blancas...
sois los culpables de esta masacre.
Tú no crees nada, ni te atreves a hacerlo. A ti te dan una pastilla blanca y te dicen "Es necesario privatizar la sanidad, es necesario recortar en educación, es necesario exterminar a todos los gnomos de colores".
Y tú te tomas la pastilla. Y te vas a dormir pensando que "es necesario" y que sólo vosotros lo veis. Incluso piensas que algún día los que tanto os criticamos os lo agradeceremos y besaremos el suelo que pisáis.
Esa es la única diferencia, pero es abismal.
Porque la gente como tú y vuestros ojos cerrados, vuestros oídos cerrados, vuestras mentes lavadas y vuestros estómagos llenos de pastillas blancas...
sois los culpables de esta masacre.
sábado, 23 de noviembre de 2013
Ella y sus ojos profundos
Ella huye de algo, lo veo en sus ojos, profundos como la inmensidad del océano en la noche. Ella escapa de algo o de alguien y lo niega, lo esquiva, lo guarda y no lo suelta. Se despierta y le regala a ese algo su primer pensamiento del día y el segundo. Y lo desayuna y más tarde se ducha con ella y el agua helada y el jabón para piel seca de Mercadona.
Ella huye de algo y no lo dice. Le pregunto y se calla y no me mira.
Ella huye de algo o de alguien y tiene miedo.
Y yo tengo mil escudos, pero ninguno le sirve.
Ella huye de algo y no lo dice. Le pregunto y se calla y no me mira.
Ella huye de algo o de alguien y tiene miedo.
Y yo tengo mil escudos, pero ninguno le sirve.
domingo, 10 de noviembre de 2013
Lo fue
Se miró al espejo. Y aparecieron unas arrugas en las comisuras de su boca. ¿Qué era eso?
Cuánto tiempo sin verla por aquí señora sonrisa, bienvenida.
¿Le apetece un café? ¿le apetece un paseo? ¿un viaje a Venecia? ¿un baile con farolillos?
Lo que quieras.
He venido, no me iré de nuevo.
Fue un placer coincidir en esta vida.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Baila baila y baila sin parar
Aurelia quiere apuntarse a baile. Lo ha decidido esta mañana mientras esperaba en la sala de la planta baja del hospital a que la llamara la enfermera. El vendaje de la nariz le molestaba una barbaridad y la cicatriz le tiraba de la piel, pero lo que más le preocupaba era lo que dijese la doctora.
Cuando ésta le comentó sonriendo que no iba a tener casi marca después de la cirugía, Aurelia le apretó el brazo y le dio las gracias una y otra vez.
- Tampoco voy a quedar tan fea entonces - le dijo.
- ¿Fea? Pero si eres muy guapa Aurelia - le dijo la doctora.
Y ella sonreía tan feliz.
- Hace mucho tiempo que mi marido me dejó - murmuró en voz baja mientras la enfermera terminaba de firmar el informe. - Y ya me lo dicen mis hijas, "mamá tienes que disfrutar, tienes que salir de casa". Y voy a salir, voy a ir a baile lo he decidido. A mis setenta años me queda mucho por vivir.
(Para ti aunque nunca lo leerás. Baila, baila y baila sin parar).
Cuando ésta le comentó sonriendo que no iba a tener casi marca después de la cirugía, Aurelia le apretó el brazo y le dio las gracias una y otra vez.
- Tampoco voy a quedar tan fea entonces - le dijo.
- ¿Fea? Pero si eres muy guapa Aurelia - le dijo la doctora.
Y ella sonreía tan feliz.
- Hace mucho tiempo que mi marido me dejó - murmuró en voz baja mientras la enfermera terminaba de firmar el informe. - Y ya me lo dicen mis hijas, "mamá tienes que disfrutar, tienes que salir de casa". Y voy a salir, voy a ir a baile lo he decidido. A mis setenta años me queda mucho por vivir.
(Para ti aunque nunca lo leerás. Baila, baila y baila sin parar).
martes, 5 de noviembre de 2013
Mirada verde
- Yo cuidaré de ti - susurró.
Y realmente, sin saber el peso que tenían sus palabras, lo haría.
Era una promesa sin contrato, era un contrato sin firmar, era lo que quería hacer, lo que estaba eligiendo para ambos y lo hacía sin miedo.
Cuidar de alguien significa no tener miedo, aunque vengan los monstruos. Significa atreverse a cruzar el acantilado sin colchoneta abajo. Significa creer que merece la pena.
Cuidar de alguien es cuidar de uno mismo, de dos y de los que vengan. Y no es fácil, pero puede ser lo más maravilloso de la vida.
Cuando él me dijo - yo cuidaré de ti - realmente no sabía el peso que tenían sus palabras.
Ni que en ese instante yo también elegía.
Y realmente, sin saber el peso que tenían sus palabras, lo haría.
Era una promesa sin contrato, era un contrato sin firmar, era lo que quería hacer, lo que estaba eligiendo para ambos y lo hacía sin miedo.
Cuidar de alguien significa no tener miedo, aunque vengan los monstruos. Significa atreverse a cruzar el acantilado sin colchoneta abajo. Significa creer que merece la pena.
Cuidar de alguien es cuidar de uno mismo, de dos y de los que vengan. Y no es fácil, pero puede ser lo más maravilloso de la vida.
Cuando él me dijo - yo cuidaré de ti - realmente no sabía el peso que tenían sus palabras.
Ni que en ese instante yo también elegía.
martes, 29 de octubre de 2013
28/10/2013
- Te quiero - murmuró.
Y del aire que llevaba las palabras, desde sus labios hacia los oídos regalados, brotaron pequeñas mariposas de agua, de colores intensos y olor a eternidad. Y antes de escucharlo, él notó primero las alas rozando la piel del cuello, los diminutos poros erizándose, la sílaba, la cadencia, el ritmo....notó la vida que solo de ella podría emanar.
- Yo también - fue su respuesta. Pero podía haber respondido cualquier cosa, porque para ella cualquier cosa suya era la llave de la felicidad.
J*
Y del aire que llevaba las palabras, desde sus labios hacia los oídos regalados, brotaron pequeñas mariposas de agua, de colores intensos y olor a eternidad. Y antes de escucharlo, él notó primero las alas rozando la piel del cuello, los diminutos poros erizándose, la sílaba, la cadencia, el ritmo....notó la vida que solo de ella podría emanar.
- Yo también - fue su respuesta. Pero podía haber respondido cualquier cosa, porque para ella cualquier cosa suya era la llave de la felicidad.
J*
jueves, 26 de septiembre de 2013
Y Batman se volvió loco
- ¿Es posible que Batman se volviera loco y fomentase el odio y la destrucción de su querida ciudad, Gotham City? - dijo Pablito a su papá.
- No, hijo, eso es imposible.Tan imposible como....como...como que un Ministerio de Sanidad de un país cambie una ley antitabaco que proteja la salud de sus ciudadanos para beneficio de una empresa extranjera.Tan imposible como que ese mismo Ministerio de Sanidad cree un nuevo impuesto de asignación de aportación reducida para que los pacientes crónicos (enfermos de cáncer, hepatitis, VIH, enfermos renales, respiratorios.....) paguen un 10% de sus tratamientos con sus bajas pensiones y sueldos de mierda.Tan imposible como que ese mismo Ministerio de Sanidad deje desprotegidos a sus ciudadanos cuando llegue una época de crisis económica.
Entonces Pablito asintió despacio. Volvió a su cuarto. Y con tristeza descubrió como Gotham City era arrasada por un hombre disfrazado de murciélago.
- No, hijo, eso es imposible.Tan imposible como....como...como que un Ministerio de Sanidad de un país cambie una ley antitabaco que proteja la salud de sus ciudadanos para beneficio de una empresa extranjera.Tan imposible como que ese mismo Ministerio de Sanidad cree un nuevo impuesto de asignación de aportación reducida para que los pacientes crónicos (enfermos de cáncer, hepatitis, VIH, enfermos renales, respiratorios.....) paguen un 10% de sus tratamientos con sus bajas pensiones y sueldos de mierda.Tan imposible como que ese mismo Ministerio de Sanidad deje desprotegidos a sus ciudadanos cuando llegue una época de crisis económica.
Entonces Pablito asintió despacio. Volvió a su cuarto. Y con tristeza descubrió como Gotham City era arrasada por un hombre disfrazado de murciélago.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
En ese piso
- Te extraño - susurró rozando con las yemas de sus dedos la puerta.
Al otro lado, su marido se afeitaba con precisión, mientras la radio cantaba a pleno pulmón una canción de Miguel Ríos.
Arrastrando los pies y el alma llegó a la cocina, sacó dos tazas y esperó a que la máquina de café se encendiera.
Después las llenó con leche y nostalgia, una dos de azúcar, la otra dos y media. Colocó una en la encimera, la otra la sujetó entre ambas manos y cerrando los ojos, contó hasta treinta.
Entonces él apareció, ya vestido y con el maletín en la mano derecha. Cogió una manzana de la cesta y miró abstraído hacia el corcho con notas que hace mucho tiempo decidieron poner.
Había una nueva, reciente, de aquella misma mañana. Una nota que ella se había molestado en escribir.
"Comida: filetes empanados y pisto"
Entonces, sin mirarla, se fue.
Una vez sola, como cada día, lloraba en silencio. Lloraba dejando que las lágrimas resbalasen por sus mejillas sin pretender secarlas.
Y miraba la taza de café sobre la encimera.
Y la soledad se convertía en un amante envenenado.
Después las llenó con leche y nostalgia, una dos de azúcar, la otra dos y media. Colocó una en la encimera, la otra la sujetó entre ambas manos y cerrando los ojos, contó hasta treinta.
Entonces él apareció, ya vestido y con el maletín en la mano derecha. Cogió una manzana de la cesta y miró abstraído hacia el corcho con notas que hace mucho tiempo decidieron poner.
Había una nueva, reciente, de aquella misma mañana. Una nota que ella se había molestado en escribir.
"Comida: filetes empanados y pisto"
Entonces, sin mirarla, se fue.
Una vez sola, como cada día, lloraba en silencio. Lloraba dejando que las lágrimas resbalasen por sus mejillas sin pretender secarlas.
Y miraba la taza de café sobre la encimera.
Y la soledad se convertía en un amante envenenado.
lunes, 23 de septiembre de 2013
6º
Qué bonito es llegar aquí, después de seis años desde que empezamos este viaje y sentir esta plenitud.
Es afirmar lo que año tras año has usado como motor para no rendirte. Es mirar hacia atrás y ver cada hora invertida, cada paso hacia adelante, cada golpe repentino que parecía haber acabado contigo, pero nada más lejos de la realidad.
Aquí estás. Y aún eres pequeño, inmaduro, proyecto sin terminar.
Pero te sientes un poco más grande, un poco orgulloso, por qué no, de la historia que vas escribiendo.
Ves a tu familia, tu pareja, tus amigos y todos asienten porque han hecho este viaje a tu lado.
Y ves a todos los médicos, enfermeros, auxiliares y demás trabajadores del hospital que te enseñaron a crecer personal y profesionalmente desde el minuto cero, invirtiendo su tiempo en ti a pesar de las dificultades.
Y sobre todo ves a esas personas que dejaron que su malestar, su enfermedad, su urgencia, su dolencia, su proximidad a la muerte, su dolor irremediable, su afán de lucha y su fe, fueran tu aprendizaje.
Y recuerdas sus rostros, sus nombres, su olor, sus miradas.
Recuerdas al primero de todos los pacientes que viste cuando empezabas en tercero.
Y la lista interminable de los que lo siguieron y seguirán.
Sexto curso. Casi, casi el final.
Qué bonito es llegar aquí y ver que tenían razón, cuando dijeron que sí podíamos conseguirlo.
Es afirmar lo que año tras año has usado como motor para no rendirte. Es mirar hacia atrás y ver cada hora invertida, cada paso hacia adelante, cada golpe repentino que parecía haber acabado contigo, pero nada más lejos de la realidad.
Aquí estás. Y aún eres pequeño, inmaduro, proyecto sin terminar.
Pero te sientes un poco más grande, un poco orgulloso, por qué no, de la historia que vas escribiendo.
Ves a tu familia, tu pareja, tus amigos y todos asienten porque han hecho este viaje a tu lado.
Y ves a todos los médicos, enfermeros, auxiliares y demás trabajadores del hospital que te enseñaron a crecer personal y profesionalmente desde el minuto cero, invirtiendo su tiempo en ti a pesar de las dificultades.
Y sobre todo ves a esas personas que dejaron que su malestar, su enfermedad, su urgencia, su dolencia, su proximidad a la muerte, su dolor irremediable, su afán de lucha y su fe, fueran tu aprendizaje.
Y recuerdas sus rostros, sus nombres, su olor, sus miradas.
Recuerdas al primero de todos los pacientes que viste cuando empezabas en tercero.
Y la lista interminable de los que lo siguieron y seguirán.
Sexto curso. Casi, casi el final.
Qué bonito es llegar aquí y ver que tenían razón, cuando dijeron que sí podíamos conseguirlo.
martes, 10 de septiembre de 2013
Septiembre
La vuelta a la rutina es más fácil si, a ratos, puedo...
hundirme en la curva de tu cuello,
colgarme, de nuevo,
de tus brazos.
Y sumergirme.
En esos ojos que ya de tanto mentarlos son de sobra conocidos hasta para quienes jamás te vieron.
Qué suerte tengo, pienso.
Mientras duermes y te veo y nada ocurre salvo tu respiración.
Qué suerte si tras cualquier día duro esta sea la recompensa.
Verte.
La vuelta a la rutina es más fácil cuando voy de tu mano.
Cuando voy en tus brazos...
En tu espalda.
domingo, 4 de agosto de 2013
Y vuelan
- No siempre te podré hacer feliz - murmuró él con resignación.
- Es inevitable colisionar - respondió ella soltando una bocanada de humo. - Me gusta que sea así, es real. Es lo que quiero. Prefiero llorar a veces y creer que explotaré por tu culpa. A fin de cuentas, es sentir, y yo siento todo por ti.
Él ríe, se relaja, vuelve a respirar. Desaparece la mirada tensa y la opresión en los pulmones. La vida es difícil, pero ella lleva las instrucciones tatuadas en su espalda.
- ¿Nunca te he dicho cuánto te quiero? - susurra él.
Pero ella ya no lo escucha, le sonríe negando con la cabeza mientras se sube en la cometa que él sostiene y empieza a volar.
- Es inevitable colisionar - respondió ella soltando una bocanada de humo. - Me gusta que sea así, es real. Es lo que quiero. Prefiero llorar a veces y creer que explotaré por tu culpa. A fin de cuentas, es sentir, y yo siento todo por ti.
Él ríe, se relaja, vuelve a respirar. Desaparece la mirada tensa y la opresión en los pulmones. La vida es difícil, pero ella lleva las instrucciones tatuadas en su espalda.
- ¿Nunca te he dicho cuánto te quiero? - susurra él.
Pero ella ya no lo escucha, le sonríe negando con la cabeza mientras se sube en la cometa que él sostiene y empieza a volar.
jueves, 25 de julio de 2013
Tragedia en Santiago
Ahora están como dormidos, como callados, con los ojos cerrados para siempre.
Están bajo mantas, están desfigurados, algunos dijeron algo, algo antes de despedirse, pero nadie se pudo parar a escuchar.
Porque los superhéroes corrían de un lado a otro lado, con agua, con más mantas, para los sedientos asustados, para más cuerpos que tapar.
Están como inertes, como estatuas, pero segundos antes fueron vida.
Y tuvieron ilusiones que les llevaron a coger ese tren. Y tuvieron miedo cuando todo pasó tan rápido.
Y ahora ese miedo ya no importa porque no ya no duele, ya no hay nada, solo un rayo de luz que asciende hacia algún cielo.
Están como quietos, como apagados. Y de sus cuerpos vacíos emanan historias, delgados hilos que se unen a miles de personas que alguna vez tocaron.
"Madres. Padres. Amigos.Hermanos......."
Y esas personas ahora....
No hay palabras.
Ahora llanto, ahora latigazos, ahora desesperación.
Y nada, nada, no hay nada. No hay esperanza, no hay justificación, no hay vuelta atrás.
Salas repletas de desconocidos que se abrazan buscando un consuelo que tardará mucho tiempo en llegar.
Ahora están como dormidos, como callados, con los ojos cerrados. Y alguien les llama, pero no pueden despertar.
lunes, 15 de julio de 2013
domingo, 23 de junio de 2013
Veranos en tus ojos verdes
Y quizás sea verdad,
que la razón de esta sonrisa
sea saber que tú existes.
que la razón de esta sonrisa
sea saber que tú existes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

