
martes, 11 de marzo de 2008
11M

lunes, 10 de marzo de 2008
Brevedad
para no recordar ni olvidar,
para no sentirnos amados ni amar,
para no sufrir por amor ni llorar.
Seamos sólo partículas de nada
que floten guiadas por fuerzas invisibles,
seamos aire que mueva las velas,
los molinos, tu pelo, las alas,
seamos corrientes de nubes que bajo el ocaso se extinguen.
Seamos aquello que no siente, que no vive, que es inerte.
Seamos breves...en este mundo que nunca para.
sábado, 8 de marzo de 2008
Mi otro mundo


viernes, 7 de marzo de 2008
No al terrorismo
Mi mamá llora mucho porque no quiere que a mi papá le pase nada, y yo también lloro porque tengo miedo. Me da miedo subir al coche, aunque Juan y Jorge miren debajo de él antes de montar; me da miedo que vayamos de paseo, por eso no quiero salir de casa y me da miedo que la gente se entere de que mi papá tiene guardaespaldas. Yo quiero que esos señores de ETA sean buenos y no maten, porque matar es pecado que lo dice mi profe de religión, y le pregunto a mi papá que por qué qieren hacerle daño, que si él ha hecho algo malo, pero él sólo me dice que lo único que hace es pensar diferente. Yo eso no lo entiendo, entonces ¿le leen el pensamiento? esos de la ETA deben ser muy poderosos entonces, y muy malos, y me dan miedo...
Hoy mi papá y mi mamá han llorado porque esos han matado a otro señor. Mi papá me ha abrazado muy fuerte y me ha dicho que si un día se lo hacían a él que le tenía que prometer que yo lucharía por una España y una Euskadi unidas, y yo como le veía muy triste le he dicho que sí pero no le he entendido nada. Será porque soy demasiado pequeña para entender cosas de mayores, pero lo que si sé es que cuando sea mayor hablaré con todos los de la ETA y les castigaré por matar, y si hacen daño a mi papá, les meteré a todos en una jaula llena de cocodrilos porque como a mí me dan mucho miedo seguro que a ellos también. Yo lo que quiero es ir al cole sin guardaespaldas, aunque Juan y Jorge sean muy divertidos, porque mi papá está cansado de vivir con miedo, y yo también lo estoy."
Hoy era el último día de campaña electoral, por eso cuando me levanté esta mañana pensé en actualizar mi blog con una frase que dijese, "Vota, aunque no te gusten los políticos, aunque pienses que no van a ayudarte en nada, vota porque muchos murieron hace años para conseguir que hoy tú puedas hacerlo, si no tienes motivos, hazlo por todos aquellos que lucharon por la libertad y el derecho a gobernar nuestro país."
Bonita ¿verdad?
Pero a las 15:00 de la tarde, mientras recogía la cocina, la noticia del atentado en Mondragón contra Isaías Carrasco me dejaba completamente trastocada. Como siempre, sentí un fuerte sentimiento de repulsión, de rabia, de incompresión y de dolor, pero fue al escuchar las palabras del reportero "...y su mujer y su hija fueron las primeras en socorrerle...", cuando los ojos se me nublaron y las ganas de llorar fueron inminentes.
Esto tiene que terminar.
Los etarras son unos cobardes que asesinan con bombas, tiros por la espalda y siempre cuando la víctima está indefensa, ni siquiera se atreven a mirar a los ojos a aquellos a los que les van a robar la vida, porque son eso, unos malditos cobardes.
A Isaías Carrasco le dispararon cinco tiros en brazos, cuello y nuca. Fue un único terrorista disfrazado con barba postiza, que después corrió hacia un coche en el que otro terrorista lo esperaba y escaparon.
Aún en ese estado, Isaías logró salir del coche y las primeras en socorrerle fueron su mujer y una de sus dos hijas (deja huérfanos tres hijos, una de dieciséis, otra de veinte y un pequeño de cuatro).
Los vecinos oyeron los disparos pero nadie pudo ver al etarra, ni el coche, ni nada, como siempre, porque nadie ve nada, o lo ve pero calla por miedo; la desgracia es que muchos callan porque apoyan a los terroristas y por ahí comenzaría a romperse la banda, si muchos inconscientes dejasen de apoyarles.
Hoy únicamente puedo pedir silencio para recordarle como víctima, y los gritos de todos para recordarle como un luchador más en esta batalla contra el terrorismo.
No te quedes sentado diciendo "otro...qué pena", levántate, sal a la calle, protesta, educa a tus hijos para que ellos continúen con este proyecto, acabar de una vez con este maldito cáncer.
martes, 4 de marzo de 2008
Palabra
Observa. Lee. Admira.
Sí, has leído la palabra "palabra" y ahora dime, ¿qué es para ti? Nada, pues eso, una palabra, dirán muchos. Todo, diremos los demás, y los que no sepan responder ya han respondido.
Piensa en el lenguaje. Es curioso, siglos y siglos atrás alguien decidió empezar a comunicarse mediante sonidos, y poco a poco se organizaron en vocablos, y así hoy tenemos esta maravillosa fuente de comunicación llamada lenguaje. Todas las palabras son importantes, pero piensa en la palabra "palabra", es preciosa, es única, es inigualable, sin comparaciones. Es la primera de todas las demás, está por delante de todas ellas, en todos los idiomas.
Sólo fijándonos en su escritura ya nos deleita con la armonía de las grafías.
"Palabra", dilo en voz alta, ¿no se te llena la boca de sabiduría? ¿No te sientes importante?
Será porque a lo largo de la historia ella sola ha significado tanto...
Con ella han empezado y acabado guerras, han muerto personas, han existido esas personas.
Piensa, ¿qué somos? ¿qué otra cosa somos aparte de palabras?
Ahora que termina la lectura, la palabra "palabra" es extraña en tu cabeza, te suena distinta, como te ha ocurrido siempre que has repetido mucho una palabra.
Palabra
Palabra
Palabra
Y aún así me sigue sonando mágica.
Palabra....hoy para ti, que te debemos tanto, aunque ahora mismo me suenes rara.
domingo, 2 de marzo de 2008
"...A tu lado, la vida me sienta mejor..."

Apagón
Recuerdo que estaba escribiendo mi próxima novela y el ordenador se apagó de repente, llevándose con su agujero negro mis dos últimas horas empleadas en escribir tres hojas más.
Maldije al ordenador, a la central eléctrica y a todo el que pasó en ese instante por mi mente, excepto a mi padre, pues vino a mi cabeza aquel día en el que enseñándole un fragmento de mi libro, escrito en Word en mi portátil, me recriminó el haber abandonado el arte del escritor: "papel y pluma, hija, papel y pluma como hicieron todos los grandes".
Y qué razón tenía.
Busqué a tientas una vela en el armario, fue en vano, así que abrí la puerta de mi habitación para buscar en el salón, pero al salir al pasillo me introduje en una densa oscuridad, negra, negra como el tizón. Pegada a la pared conseguí adentrarme en ella y cuando llegué al primer balcón vi como allí afuera todas las farolas estaban apagadas. No había ningún resquicio de luz en ninguna parte.
Y al contrario de lo que hubiese pensado si antes me hubiera imaginado en la situación, me maravilló.
No sé que fuerza me empujó a abrir las puertas del balcón, pero lo hice.
Las tinieblas se extendían por doquier haciéndose dueñas de cada centímetro de suelo y de aire, y el silencio parecía sentirse cómodo entre tanta negrura, porque ninguno de los perros del barrio quisieron romperme la belleza del momento con sus ladridos, y los coches se negaron a dejarse conducir por esas calles como bocas de lobo, y lo mejor de todo fue que no daba miedo.
Estaba sola en casa, pero no tuve miedo de esa oscuridad porque su belleza me había conquistado.
Las estrellas brillaban con más fuerza que nunca allí arriba, formando sus constelaciones, brindándonos un poco de su majestuosidad a nosotros, los mortales.
No me importó que se estropeasen el vídeo y el frigorífico, ni que no funcionase ningún aparato eléctrico de mi casa, ni que la puerta de mi portal no pudiese abrirse (es una puerta electrónica), ni que los garajes se bloqueasen, los ascensores no funcionasen, las carreteras del país fueran todavía más peligrosas, nada.
No me importó nada en absoluto.
Encontré una vela y busqué a duras penas el estuche plateado que me regaló mi padre.
Una vez tuve la pluma en mis manos, bajo la luz de la vela, escribí una historia sobre un país entero sin luz, cuyas gentes no pudieron soportar el hecho de no controlar su vida, la cual se basaba en lo puro y tecnológico porque habían perdido lo más simple, vivir como humanos y no como super hombres, y acabaron suicidándose todos, excepto unos pocos, "Los Elegidos" los bauticé, que no habían olvidado la esencia humana, ésa que nos ayuda a sobrevivir en el mundo en paz con la naturaleza.
A veces olvidamos que el progreso nos está atando, nos está haciendo esclavos de fuentes de energía sin las que nuestras vidas se acaban, pierden el hilo.
Cuando volvió la luz comprendí que durante esos minutos todos nos habíamos sentido como ratones acorralados en una hurna de laboratorio, esperando a que todo se solucionase solo.
Desde entonces volví a escribir con pluma, y con ella puse el punto final de mi novela, y hecha de mi puño y letra fue enviada y aceptada por la editorial. Con el dinero que gané por ella, compré un frigorífico nuevo, al fin y al cabo, soy una esclava de la tecnología que adora la comida congelada.
jueves, 28 de febrero de 2008
Insomnio
Y usando mi mirada como una pluma invisible me dedicaba a escribir cosas en el techo, aburridísimo y cansadísimo, pero ¿que podía hacer?. Además, mi cama se convertía en un desierto de sombras, donde las sábanas se volvían ariscas y me raspaban la piel, cómo si les molestara que yo fuera incapaz de dormir. Sudor, cabreo, impaciencia...menudas nochecitas pasaba absorto y acompañado por el silencio. Quizás eso era lo único que me relajaba, ese silencio total que reinaba en mi cuarto, en mi casa, en el edificio y en la calle, supongo que en el continente entero no y como soy muy obsesivo no solía mentirme con esas cosas.
Sí, antes lo maldecía, era la losa que pesaba sobre mis hombros, era el maldito niño que me quitaba el caramelo en mitad del disfrute.
Pero ahora, ahora que estoy aquí no lo maldigo, me encanta.
Porque me gusta despertarme a las 4 de la mañana y no poder conciliar de nuevo el sueño.
¿El motivo? El motivo eres tú. Aquí tendida dándome la espalda e ignorando todos estos pensamientos que estoy amontonando sin sentido, ¡cómo si a alguien le importara lo que estoy pensando! ¡Cómo si alguien pudiese llegar a saberlo...!
Dormitas cansada y rompes mi adorado silencio con tu respiración, pero no me molesta, es más me gusta, quiero escucharte, me gusta oír como el aire entra por tu nariz inundándote entera, y pensar que esa corriente pasa al lado, durante décimas de segundo, de tu corazón.
Ése que quizás yo haya conquistado.
Y escuchar de nuevo cómo lo expulsas, rítmicamente, como una melodía circadiana.
Me gusta no poder dormir si estoy a tu lado, porque podría pasarme noches enteras observándote (ya lo hago). Porque si me canso voy al salón y miro algún álbum de fotos, sin que te enteres porque no te gusta nada, y espero a que sean las 10 para hacerte el desayuno y llevártelo a la cama.
Porque me gusta sentarme de nuevo y ver cómo te enderezas con pasividad, retirando tu pelo de la cara y que me mires risueña y totalmente dormida.
Porque me encanta que te sorprendas al encontrar el desayuno sobre la colcha, que me sonrías y de repente digas "Cariño...gracias, ¿no me digas que has vuelto a tener insomnio? ¿Por qué no me has despertado? Estarás muy cansado, ¿quieres un zumo?"
Porque me gusta levantarme, acercarme a ti, besarte la frente y decirte muy bajito,
"He dormido como un lirón".
martes, 26 de febrero de 2008
A sus pies

"Y un cielo de poderío, completamente existente, hace ahora con majestad el eco entero del hombre".
Vicente Aleixandre
Traslúcido, ido, yerto.
Camina ya por los senderos inexorables, quedan aquí cielos cubiertos.
Olvidamos de usted todo lo puro y físico, hendidos y hundidos por su ausencia.
Aunque el reflejo de sus ojos nos desvele la inocencia
de quién no pierde la esperanza aún cuando todos lloran.
Y sus escritos disparan gritos de denuncia,
deleitándonos con el sonido de las campanas
que anuncian la prosperidad para aquellos que abandona.
Y usted, piel marchita que bajo estos muros del tiempo, se ahoga
será escorrentía de sangre adyacente a nuestros huertos,
será tinta de mi pluma, cálida Calíope de mis divagaciones.
Sus ojos cóncavas cuevas que habitarán los insectos,
aunque perdure bajo tierra aquel inocente reflejo.
Y su voz será la luz del candil que me guíe, como viento
hacia esa grandeza que sólo usted acarició desde su trono.
Mientras el aire envuelva mi mente y me traiga de la nada la inspiración,
traslúcido, ido , yerto, se consumirá como recuerdo, recuerdo vivo.
Y yo vivo cómo aprendiz de usted, maestro.
domingo, 24 de febrero de 2008
Enero en la playa

demasiado hermosa como para ir a trabajar.
Y sin pestañear hablamos con el jefe un cuento chino y, como niños, nos volvemos a acostar.
Se supone que debía ser fácil ¿Tienes frío?
Pero a veces lo hago un poco difícil. Perdón.
Suerte que tú ríes y no te enfadas porque eres más lista y menos egoísta que yo.
¿Todavía tienes frío? Bueno, cierra los ojos un minuto que te llevo a un lugar.
Imagina una calita, yo te sirvo una clara. Es verano y luce el sol, es la costa catalana.
Y estamos tranquilos, como anestesiados.
Después del gazpacho, nos quedamos dormidos mirando el Tour de Francia en la típica etapa, donde Lance gana imponiéndose al sprint con un segundo de ventaja en el último suspiro colgándose a sus hombros el maillot amarillo.
De nuevo al chiringuito, un bañito, helado de pistacho y partido al futbolín.
Lanzamos unos frisbis, jugamos a las cartas y acabamos cenando sardinas y ensalada.
Bebemos, dorados.
Hablamos, callados.
La luna, la sal, tus labios mojados.
Me entra la sed y pido una copa y España se queda en cuartos en la Eurocopa.
Pero nos da igual, hoy ganaremos el Mundial.
Subimos a casa, hacemos el amor y sudamos tanto que nos deshidratamos.
El tiempo se para, el aire no corre. Mosquitos volando y grillos cantando y tú a mi lado muriendo de sueño.
Cansada, contenta, me pides un cuento y yo te lo cuento, más bien me lo invento.
Te explico que un niño cruzó el universo montado en un burro con alas de plata buscando una estrella llamada Renata que bailaba salsa con un asteroide llamado Julián Rodríguez de Malta. Malvado, engreído, traidor, forajido.
Conocido bandido en la Vía Láctea por vender estrellas independientes a multinacionales semiespaciales.
Y te duermes…
Al principio, como siempre, dormimos abrazados y cuando ya suspiras me retiro a mi espacio. Me gusta dormir solo a tu lado de la cama, de esta cama ahora repleta de mantas en esta mañana fría, fría, fría, congelada, congelada.
Es una canción de Facto Delafe y Las Flores Azules - Enero en la playa.
Preciosa.
Real.
sábado, 23 de febrero de 2008
Si esto es tradición, arte y marca española...que se pare España, que yo me apeo aquí.

jueves, 21 de febrero de 2008
Mi madrina
que no pude despedirme.
Un último viaje donde guardé tu sonrisa,
porque tu voz no volvió a sonar.
Una caja de recuerdos
donde encerré las caricias
que pude darle a tu mano
antes de verte marchar.
Fuiste a encontrar tu calma,
allí donde los poetas aprenden a versar,
te llevaste contigo un pedazo de mi alma,
hoy mantengo el agujero que dejaste en su lugar.
Sé que desde donde estás velas mis sueños,
donde te regalan la esencia y un par de alas para volar,
allí donde los sabios dicen que existe un cielo,
desde donde me miras y ves el tiempo expirar.
Yo sigo aquí, con los pies sobre el suelo
imaginando tu sonrisa y
esa voz que no volveré a escuchar.
Quedarán las fotos, los vídeos y los recuerdos,
aunque tú te hayas ido, jamás te voy a olvidar.
Fuiste y serás aquella mujer tan valiente que no tenía billete para ese tren, pero la vida te obligó a tomarlo. Aquella mujer que recorrió casi medio mundo, que no se rindió, que estuvo ahí siempre. Aquella mujer con sus gafas, su reloj, su pelo corto, su media sonrisa, su carácter, sus manías...
Aquella hermana, hija, cuñada, amiga, tía y madrina. Mi madrina. Jamás te olvidaré Mª Jose.
lunes, 18 de febrero de 2008
Cuando todos duerman

que en el silencio se volverán atronadoras.
ese espacio, para que te iluminen con su luz.
viernes, 15 de febrero de 2008
El final de la humanidad
Alargadas ocultan tras sus plumas de nácar, los resquicios de un sol que toma baja por depresión.
En un extremo, brota un hilo de sangre que impacta en las retinas de todos los presentes.
Un hilo que a cada segundo se crece, hasta que el nácar toma un papel secundario en la ímprova figura.
Un graznido desgarrador escapa de su imponente garganta, y todos tapamos nuestros oídos por temor a que nuestros tímpanos estallen.
Después, alzando el cuello sostiene la mirada fija en un punto del horizonte, como si aún desafiase su llegada a la muerte.
Silencio, todos callados observamos la acción. Ansiosos por ver qué ocurrirá, pero temiendo el triste final.
Lentamente pliega sus alas con la misma majestuosidad con la que habían sido abiertas.
Cierra el pico, nos observa, nos acusa con sus ojos de eso que todos ya sabemos y de lo que nos avergonzamos.
Durante un instante, nosotros, estúpidos, creemos al unísono que no ocurrirá.
Pero un crujido sobresalta la paz que se respira.
Lento, lento, lento.
Su cuerpo se desploma sobre la roca desnuda y nadie corre al auxilio porque ya no hay solución.
El último águila cae ante nuestros ojos, el último animal que seguía vivo en nuestro planeta.
Alguien aplaude, otro estúpido, pero cesa al abalanzarse sobre él un anciano de piel oscura.
Comienzan a pegarse y alguien grita "Ya basta"
Y el anciano añade:
"Ya basta. ¿Ahora? ¿Ahora que por fin somos conscientes de que nos hemos cargado el planeta? ¿Ahora basta? Hemos agotado los ríos, y con ellos los peces y pequeños mamíferos. Hemos quemado todos, todos los malditos bosques y selvas y con ellos, recursos, sumideros de dióxido de carbono, grandes mamíferos, reptiles, insectos. Hemos destruido todo, todo a nuestro paso.
Ahora, después de contemplar como moría el animal más regio de todos, sólo nos queda esperar nuestra propia muerte. Y una cosa os digo, si existe el cielo nadie entrará, porque ya están cubiertas las plazas por toda la vida inocente que hemos arrebatado".
Y el final de la humanidad no quedó escrito en ningún libro, ni película, ni radio, porque nadie quedó para poder leerlo.
martes, 12 de febrero de 2008
La otra cara de la cruz
Pero no me la desvistan y maquillen, como ya hicieron con la de otro, como era...si hombre...¡ah! si, la Palabra de Dios.
Seguro que desde alguna parte estará pensando, ¿para qué me dejaron hablar si han ido cambiando todo lo que digo?
Que uno se cansa de levantarse, ¿Qué día es hoy? 8, ¿de qué mes? febrero ¿de qué año? 2008 pero enciendo la radio y lo que escucho me traslada siglos atrás, si hombre, en esa época en la que la Iglesia y el Estado movían conjuntamente los hilos de sus naciones. Y es que la primera ama el poder como ama a su Santo Padre, y la comparación...
Soy un misionero que vive en una pequeña aldea de aquí en Guatemala. Para mí la religión fue la vía para encontrarme a mi mísmo y jamás me arrepentiré de ello. Creo en Dios y en Jesús, porque me enseñaron que el mundo se estropea y hay que arreglarlo, como esas piezas tan maravillosas del reloj que, al llenarse de polvo, a veces encasquillan la maquinaría y hay que abrir y limpiar con cuidado, para que vuelva a funcionar.
Mis manos son las de un hombre viejo.
Mi corazón el de un mozo que tiene esperanza.
Mi alma la de un soñador.
Y mi fe la de un luchador, que no calla aunque se lo manden desde arriba.
Ya basta hombre.
Los pobres se mueren de hambre y en vez de lanzar barras de pan, os dais media vuelta y mientras os las coméis pretendéis que se os otorguen privilegios y poderes por llevar un crucifijo en la mano. Yo hace 40 años que llevo el mío, y jamás sentí tanto dolor al mirarlo, porque me he cansado. Yo también represento a la Iglesia, aquí soy un misionero que sirve y ayuda a las gentes. Allí en España me miran mal, por vuestra culpa.
La verdadera Iglesia se guía por un principio, seguir a Jesús.
Y creo que si Éste se diera la vuelta, sólo nos encontraría a cuatro porque los demás estáis entretenidos comiendo el pan del pueblo.
Ya basta.
Es hora de que la verdadera Iglesia se levante y se enfrente a la que no gusta a nadie.
Para que ésta última regale su riqueza a los pobres.
Para que progrese y se deje de contradiciones absurdas.
Por favor, ¿desde cuando Dios quiere ser representado por reaccionarios, homófogos, machistas e intolerantes?
¿Desde cuando es preferible no usar preservativo y que se contagien a diario cientos de personas de sida?
¿Desde cuando la Iglesia interviene en las elecciones?
¿Cuanto tiempo más vamos a quedarnos callados?
No tengamos miedo, hace mucho tiempo que la Inquisición se hundió en las profundidades, es hora de mostrar la Iglesia verdadera, aquella que progresa, que comprende, que lucha, que ayuda, esa que existe pero que por culpa de cuatro imbéciles no se ve como debería verse.
Los buenos empezamos a cansarnos...y nunca es tarde para una nueva revolución.
Desde un rincón de Guatemala, un servidor de la Iglesia, (pero de la verdadera), firma esta carta de papel para quien quiera leerla y unirse a la lucha.
sábado, 9 de febrero de 2008
"Que el amor es eterno mientras dura..."

miércoles, 6 de febrero de 2008
La poesía también sirve para abrir los ojos
airosa se agita, impetuosa ordena,
la orquesta entona, embravecida, de todas las composiciones la más bella.
Arpegios perdidos a los pentagramas regresan.
El olvido se hace dulce cuando termina la espera.
Las notas inundan todos los rincones,
late el corazón, se llenan los pulmones,
las notas inundan mi cuerpo navegando por mis venas.
Melodía que al silencio
envía a un exilio perpetuo, con el temblor de las cerdas, los violines merman el sueño
de quienes siempre despiertan cuando menos lo esperaban,
los castillos de arena no se derrumban si se construyen con arena mojada.
Vuela la mente hacia el futuro e imagina momentos que
desde lo más profundo, acarician recuerdos,
desintoxican el cuerpo,
hoy los pobres gritan al mundo,
"usted que es tan rico acérquese,
acérquese usted, que no muerdo"
Y me creo por un momento que esto es cierto, mientras el aire que respiro, por un segundo, no es negro.
Señor Ortega (y Gasset), discúlpeme al llevarle la contraria,
pero pienso que los poemas tienen la tarea de repudiar la realidad y de cambiarla,
si nos limitamos a escribirle al desamor y no a la desgracia
(ajena)
aquí, representando a la humanidad, me niego
porque no quiero morirme de pena.
La deshumanización del arte, la peor de las acciones
no quiero hacer un poema para 4 lectores,
lo hago para aquellos que son ciegos o son mudos,
y si escuchan estas palabras es porque alguien las lee
y señores, ahí está la esperanza del mundo.
domingo, 3 de febrero de 2008
Cosquilleo...mariposas
Jamás habías llamado mi atención.
Cosquilleo...mariposas.
Personaje idealizado que inventé cuando la realidad me negó la felicidad.
Existes.
Y estás acariciendo mi interior, haciendo sonar esa melodía que sólo he escuchado repicar dos veces en mi vida.
Canto de ángeles que anuncia algo que no esperaba, tampoco ansiaba, quizás necesitaba pero no desesperaba.
Y no puedo sentir tu ausencia, y no siempre ocupas mis pensamientos, pero sé que eres tú y si me preguntan por qué lo sé, no obtendrán ninguna respuesta. Si lo supiese la magia de la vida perdería su perfume como lo hacen los pétalos al marchitar.
No te conozco de nada. Desconozco todo de ti. Y te visto con atributos que me invento, para darte forma, para dar luz a un camino que me acerque a ti.
Sólo dame tiempo para creérmelo. Para darme cuenta de que después de tanto tiempo puede que haya vuelto a enamorarme.
Para mirarme al espejo y que de repente vengas a mi mente, y sonriendo me de cuenta de que al sufrir un desengaño no cierras la puerta a volver a ser feliz.
sábado, 2 de febrero de 2008
Brilla

martes, 29 de enero de 2008
Sólo podrás llorar
Desde que conoció la noticia vio derrumbarse a su entereza.
Ya a sus 52 años creía que había conseguido domar hasta un punto la vida que no le daría malas sorpresas, o eso creía. Más que malas sorpresas, pensaba que ya nada podría hacerle daño después de tanto dolor acumulado.
Parecía que la creencia de "siempre le pasará a otro, a nosotros ya nos ha tocado demasiado" regresaba a su cabeza.
Por desgracia, se equivocaba.
Su esposa se lo dijo aprovechando que sus hijos no estaban.
En un principio no lo creyó. - ¿Cómo? Pero si es tan joven...
Ella asintiendo llorosa acarició su hombro.
Él, tembloroso, cogió el teléfono y marcó un número, 91 892...
- Hermano, acabo de saberlo, voy a tu casa.
Días interminables. Muchas veces al llegar de trabajar se quedaba quieto, en el umbral de la puerta y observaba a su hija estudiar bajo la luz de la lámpara, ya casi hecha un mujer. O miraba a su hijo de aquí para allá preparando sus oposiciones a policía, con lo flacucho que había sido siempre y lo fuerte y sano que le veía ahora. Cómo pasaba el tiempo tan rápido...
Pasaron seis meses, y su hermano fue ingresado en el hospital. Él se había acostumbrado a hacer el trayecto hasta el clínico cuando le acompañaba a las sesiones de quimioterapia. Recordaba con angustia el olor de aquellos pasillos y no borraba de su mente ver a su hermano postrado en el baño vomitando y maldiciendo "esta quimio me va a matar, no lo hará el cáncer, me matará la quimio ya lo verás"
Aún así no lo creía. ¿Cómo él? ¿Cómo un chico tan joven con sólo 39 años? La esperanza jamás le abandonaba, ni siquiera cuando esa imagen parecía obligarle a creerlo.
Ni siquiera cuando empezó a perder el cabello y tuvo que llevarle su máquina de afeitar para raparle. Él solía bromear diciendo que no le cortasen el pelo, que le pasaría como a Sansón y acabaría perdiendo fuerzas. Todos reían pero aquel silencio precedido por risa algunas veces dolía demasiado.
Nunca fueron hermanos muy unidos. Su diferencia de edad era bastante grande y sus padres tuvieron que tirar de él, por ser el mayor, para cuidar a su hermano.
No disfrutaron de confesiones secretas o amorosas, tampoco compartieron increíbles momentos juntos pero eso les parecía insignificante. Su fraternidad se basaba en "estoy aquí, sólo dímelo" y cada uno vivía lo mejor que podía.
Ahora le veía y sentía miedo a quedarse solo. A sus 52 años veía como aquella persona que agonizaba en esa cama era la única que quedaba en la tierra de su misma sangre, sin contar con sus hijos. Le avergonzaba sentir el miedo, pero hacía noches que no dormía pensándolo.
El fantasma de la soledad le recordó a su nuera. No hacía más de 11 años que llevaría casada con su hermano y realmente nunca habían profundizado mucho, hasta ahora. Él temía quedarse solo, pero ¿y ella?, ¿y ella y ese hijo maravilloso que tenían?
Todos, egoístamente, rehuían el pensamiento de que podía salir todo mal porque la muerte siempre hace daño, hace llorar y nadie quiere sufrirlo. En fugaces momentos de lucidez se sentían optimistas y se aferraban a cualquier mejora por pequeña que fuese, "hoy está más animado" "dice que tiene hambre"...
La noche que les dijeron que estaba empeorando y no sabían predecir cuánto tiempo seguiría con vida, Julián preguntó a su nuera donde estaba su sobrino. En un momento de terrible dolor su cabeza sólo le había traído la imagen del niño ajeno a todo.
- Lo sabe- respondió su nuera conteniendo las lágrimas - le he dicho que su papá se va al cielo y está en el hospital porque tiene que prepararse para el viaje.
Sonó la alarma de la habitación y los médicos y enfermeras entraron rápidamente.
Le estabilizaron y pidieron reposo para el enfermo.
- Es terminal..., lo sentimos.
Su nuera le abrazó y le pidió que esa noche le dejase a ella quedarse por si se moría, quería estar con él hasta el final.
Accedió y se marchó a casa para acostar a su sobrino.
Cuando llegaron la suegra de su hermano se encontraba en el salón, medio dormida.
- ¿Y el niño?- preguntó su esposa.
- Le dije que veníais y se fue corriendo a su cuarto, esperad que voy a buscarle.
Acababa de levantarse la anciana cuando el pequeño apareció por la puerta.
Julián se quedó inmóvil al verle. Su pelito castaño y sus ojos negros, iguales que los de su nuera pero el gesto de la boca era indéntico a su padre. No levantaría 1 palmo del suelo.
Parecía que había intentado con esmero abrochar los botoncitos de su abrigo, colocando en el ojal del primero el segundo botón y así los demás, pero qué más se le puede pedir a un niño de 5 años. Sus pantalones de pijama se asomaban por debajo de su chándal del colegio, con rayas azules y rojas. Aún se preguntaba Julián cómo había conseguido atravesar el pasillo sin caerse, cuando los cordones totalmente desatados eran arrastrados por el suelo y las zapatillas se le salían continuamente de los piececitos.
De su espalda, colgaba una diminuta mochila de pikachu.
Todos atónitos le observaron y Julián le dijo:
- Pero bueno, ¿te has vestido tú solito? Pero con lo tarde que es, ¿dónde te crees que vas forastero? - e intentando mostrar algo de alegría sonrió al pequeño, aunque por dentro su corazón estuviese envejeciendo de tristeza al pensar en su hermano.
Y colocando su mochila en su espaldita dijo:
- Me voy de viaje con mi papá.
Julián no pudo contenerse y comenzó a llorar.
domingo, 27 de enero de 2008
NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Es sentir que te da miedo la vida, al oír que él ha vuelto al hogar.
Y tú aquí preparando su comida pero él la desprecia, "te vas a enterar" "te vas a enterar".
El dolor es la herida en tu rutina y llorar es el pan de cada día.
Y los niños te susurran a escondidas: ya no más, ya no llores mamá, aprende a volar, aprende a volar....
Hay que volver a empezar y rehacer tu vida, es la oportunidad de vivir por ti misma, ahora no te la pueden quitar. Hay que volver a empezar y ser como eras antes, aun es tiempo de hallar el amor que no encontraste, ahora no, no te puedes parar.
Un fragmento de una canción increíble que se cantó hace mucho tiempo, pero cuyo tema, por desgracia, sigue latente hoy en día, y si no es aquí, es aquí al lado, y si no es al lado es cruzando el mar.
Estamos hartos de las noticias tristes, y nos enfurecemos cuando dicen "una más..." ¿Qué nos ocurre? ¿Qué está pasando? Y el ser humano vuelve a perder su belleza y muestra su cara más oscura. Podrían decirme que muestra su cara más animal, pero señores, ningún animal maltrata y llega a matar, claro que no tienen razón y se mueven por instinto, peor me lo ponen porque ni el instinto que es natural incluye este machismo a ultranza.
En lo que llevamos de año ya han muerto 9 mujeres, ¿qué sientes al leer esto?
Yo tristeza, y un corrosivo dolor que me repite "es la degeneración".
Queda mucho pensamiento equivocado que cambiar, queda mucha educación en la igualdad, y no sólo aquí en tu país, tiene que ser en todo el mundo.
Puedo entender que una mujer tape su cabello por su tradición cultural y religiosa pero no entiendo, y es mi opinión, que tenga que salir a la calle tapando su cuerpo entero excepto sus ojos con un burka.
Puedo entender que la infidelidad sea, en algunos países, un pecado que deba castigarse, pero no comprenderé jamás por qué cuando un joven lo hace sea su hermana quien sufra 5 violaciones de 5 hombres diferentes.
Puedo entender y respetar las tradiciones de cada región, pero jamás respetaré la ablación de las niñas africanas o la lapidación de las mujeres adúlteras.
El papel principal que la mujer tiene en este planeta es sonreír.
Ya basta.
Y algo podremos hacer, aunque creas que por mucho que no te guste tú no puedes hacer nada, si puedes. Empieza por no hacer bromas ni contar chistes machistas, el cáncer hace el mismo daño que una muerte por violencia de género y nadie cuenta chistes sobre ello.
Educa y déjate educar, la igualdad no es sólo una palabra que relaciones con derechos, va más allá y sólo se predica desde el corazón.
Podemos hacer mucho, como siempre digo es hora de cambiar el mundo y todos somos parte de la llave que moverá la cerradura.
sábado, 26 de enero de 2008
Gracias, de nuevo.

(BSO Anastasia - A Journey to the past)
Porque si me dijesen "Define Amistad" lo único que tendría que hacer sería pronunciar uno a uno vuestros nombres.
jueves, 24 de enero de 2008
18
domingo, 20 de enero de 2008
Muerte en vida
Aquí sentada en el umbral de la puerta sigo con la mirada fija en el final de la calle.
Hace más de 34 minutos que no pasa un sólo vehículo, ni siquiera se oye el ruido de algún motor en la carretera cercana, ni el movimiento del trigo al pasar los coches, "la reverencia del trigo" como dices tú. Mis manos y pies se han entumecido, debe haber unos 3 o 4 grados, pero hace rato que he dejado de sentir el frío, y me pregunto si tú también estarás helado, ¿se te habrán enrojecido ya las orejas? ojalá alguien se haya dado cuenta y lleves un gorro puesto, o mejor aún, estés en un lugar cálido, dormido ya, porque como muy tarde a las 22:30 ya empiezas a bostezar y se te cae la cabeza. Cómo aquella vez que del sueño que tenías te diste con la cabeza contra el lavabo, lo que te dolió y el enorme chichón que no se te quitó en 3 semanas. Luego todos nos reíamos mucho recordándolo y tú te enfadabas...
Llevo tu foto en un colgante, me lo hicieron ayer en una tienda, es muy bonito, plateado y con una tapita que se abre y se cierra, y he colocado la foto que nos hicimos el año pasado, en la playa, cuando me picó la medusa y no te separaste de mi lado porque creías que me iba a pasar algo, pero aquí en el colgante es más pequeña para que quepa.
Qué sonriente estabas, espero que sigas sonriendo, y que no hayas adelgazado mucho, por favor espero que estés comiendo bien, con lo tiquismiquis que tú eres para las comidas...es importante que te alimentes que sino te pondrás enfermo, como cuando tuve que llevarte al hospital porque te mareabas y el médico nos dijo que era falta de hierro, ¡qué rápido empezaste a pedirme lentejas!.
Ya son las 02:42 y te echo de menos.
Extraño el olor de tu piel, y el brillo de tus ojos, tu pelo corto y rubio que ya se está oscureciendo, tu sonrisa, con esos dientes tan blancos que nunca sabes lavarte bien y tiras la mitad de la pasta por el desagüe, tu voz, esa voz que ya no inunda mis oídos cuando llegas a casa a la hora de comer, y ese abrazo, ¡ese abrazo en el que nos fundíamos los dos!, ojalá pudiese abrazarte hora mi vida...¿¡dónde estás!?
¿¡dónde estás!? ¿¡dónde estás!? ¿¡dónde estaaaaaaaaaaaaaaaaaas!?
Tu padre acaba de despertarse y encender la luz. Tardará 2 minutos en ver que no estoy en la cama y salir sin ponerse el abrigo a la puerta porque sabe que igual que ayer, he salido aquí.
No entiende que no puedo dormir si no sé dónde estás, ni con quién estás, y mañana les dirá a tus abuelos que está preocupado por mí, que no como, que no quiero hacer nada.
Mi vida, yo sólo quiero que vuelvas conmigo.
No puedo dejar de pensar en aquella mañana en la que saliste a jugar aquí, en este bordillo donde estoy yo, y cuando salí para ver cómo estabas, habías desaparecido. ¿¡ Por qué dios mío?! ¿¡ A dónde lo has llevado?!
Sólo pido una señal, que alguien me diga que estás vivo mi niño, que te tratan bien, que no tienes miedo...
Papá acaba de salir y se ha sentado junto a mí. Los dos nos hemos abrazado y hemos llorado juntos. No entiendo que mal pudimos hacer para merecer este castigo.
Mañana los policías volverán a buscarte, ya lo verás cariño mío como mañana te encontrarán.
Y estaré esperándote en casa ansiosa por llenarte de besos mi vida, y papá te llevará al río a pescar y los domingos iremos a la ciudad a la feria, te lo prometo, sólo tienes que volver.
Cada día en España desaparecen personas. Niños y adultos son tragados por la tierra y nadie sabes cómo, cuándo o porqué. Ves la noticia en el telediario y das gracias porque tú nunca lo has vivido pero ves a esos padres, hermanos o hijos y dices: "pobre gente" pero cuando la sección de noticias pasa a la sección de deportes tu mente borra ese momento de malestar para dejar paso a lo demás. Pero ese padre, madre, hijo, familiar, sigue ahí, cuando la cámara deja grabarle sigue llorando, incluso llora más porque otro día más se va a dormir sin saber nada. Y es que nadie sabe lo que es vivir en la angustia, saber que desconoces si os volveréis a ver.
Hoy hago un llamamiento para que luchemos contra esas mafias que trafican con órganos de niños secuestrados, contra aquellos hombres que secuestran a mujeres para violarlas, contra los pedófilos, contra los que rompen vidas sólo por cobrar dinero a cambio de una vida.
Y me dirás, ¿pero yo que puedo hacer?
Basta con que te fijes en la foto que esa madre llorando enseñe por televisión y luego busques esa cara en los niños de la calle, que sospeches de una persona que no deja de mirar a unos niños jugando en el parque, que denuncies a aquel o aquella que intente tocarte en cualquier momento.
La llave para cambiar el mundo está en nosotros, la cerradura solo se girará si somos muchos los que hacemos fuerza.
sábado, 19 de enero de 2008
Río abajo lo veré
Río abajo lo veré, sé que río abajo lo veré.
Me asomaré, río abajo lo veré.
Lo encontraré, libre ya por fin.
No sé porqué...algún sueño debe haber, río abajo esperará...por mí, sólo por mí.
Lo escucho allí junto al ciprés, tras la cascada sin final, sutil sonido que distante llama,
he de ignorarlo por un hombre que me dé seguridad, a pesar de lo que me diga mi alma.
Río abajo lo veré, río abajo lo veré.
Me asomaré, río abajo lo veré.
Lo encontraré, libre ya por fin.
No sé porqué...algún sueño debe haber, río abajo lo veré....
¿Te suena esta letra?
¿La recuerdas?
Una pista: Pertenece a una película.
Cuando la viste por primera vez serías un niño o una niña, y esta canción sólo significaba un rato de música que amenizaba la película y era placentero poder escuchar una voz tan bella como la de Gema Castaño.
Escúchala de nuevo. Verás que ahora si te paras a comprender, a hacer tuya cada palabra que esa india de gruesos labios cantaba mientras buscaba el sentido de su vida.
¿Acaso no buscas tú el sentido de la tuya?
¿Qué camino elijo yo?
¿Ser tenaz como el tambor?
¿Debo unirme a Kocum?,
¿He de olvidarme de soñar?
¿O aún creer que me espera un sueño?
Río abajo lo veré.
Vive la vida, vive ese río, navégalo, tienes mucho que descubrir mucho que encontrar y nunca es tarde para embarcar.... río abajo lo verás. Podré ser muy infantil porque me gustan las letras de películas para niños, pero una de las virtudes de Disney es que las canciones esconden mensajes que los niños no llegan a captar, pero los adultos podemos aprender.
http://www.youtube.com/watch?v=hVVSpA5kfHA
jueves, 17 de enero de 2008
La ciudad

miércoles, 16 de enero de 2008
Mensaje en una botella

domingo, 13 de enero de 2008
Destino

¿Por qué la ciencia no puede escribir poesía?

martes, 8 de enero de 2008
Más allá de una mirada

Un día llegó antes de empezar la reunión y encontró sentado en uno de los bancos a un joven de cabello negro. Lo que llamó su atención fueron sus ojos, dos grandes ojos grises que mantenían la mirada fija en ella. Se quedó parada devolviéndosela pero él siguió impasible, sin hacer ningún gesto. Fueron llegando los demás integrantes y oyentes y cuando volvió a reparar su vista en el banco, él seguía allí, con una media sonrisa, y con la mirada fija en ella. Con una mezcla de sorpresa e incomodidad se sentó en un banco opuesto y la reunión comenzó. Cuando le tocó iniciar su lectura volvió a mirarle y él seguía igual, con sus ojos fijos en ella.
"Amor demorado. Amor en los dedos que pulsa sin ruido, sin voces. Y yo te miro a los ojos, te miro y te oigo. Oigo el alma quietísima, niña, que canta escuchada. Amor como beso. Amor en los dedos, que escucho, cerrado en tus manos." Vicente Aleixandre. <<>>
Los aplausos inundaron la plazuela y él entre los demás la observaba, sonriendo. Al día siguiente se repitió la situación. Y al día siguiente. Día tras día cada vez que le miraba le sorprendía observándola. No era como los demás hombres que la acosaban a invitaciones y proposiciones alocadamente románticas. Él se limitaba a sentarse en el mismo banco, escucharla recitar mientras sus ojos grises se grababan sobre ella y antes de que pudiese mirarle de nuevo, desaparecía entre la gente sin dejar rastro. Una tarde decidió acercarse a él. Con la intención de que pareciese un encuentro fortuito, se sentaría a su lado y entablarían una conversación, así ella esperaría a que él hiciese algún comentario sobre lo guapa que era, lo mucho que le gustaba ir allí sólo para verla y luego intentar convencerla para irse juntos a tomar algo, cómo hacían todos lo demás. Mientras se acercaba a él sentía con más intensidad su mirada. Era diferente a todas las demás. Era pura, sin expresión, unos ojos que la desnudaban fugazmente.
Separados por un metro de distancia, tropezó sin querer con su tacón y cayó pesadamente sobre él. Éste, sobresaltado, no supo reaccionar y ella acabó tendida en el suelo. Fue en ese momento cuando la mirada gris dejó de observarla, porque no podía verla. Él, era ciego. Nunca la había observado fijamente, jamás había visto brillar sus ojos verdes, ni a su melena ondeando al viento. Nunca la había visto. Ni siquiera sabía que ella existía...Ahí, tendida en el suelo, sintió un dolor terrible en el corazón y más en el alma, por haber creído lo que no era.
- Lo..lo siento. He tropezado, ¿Te he hecho daño? son estos tacones que no los controlo y...
- No pasa nada, estoy bien espero que tú también. Creo que reconozco tu voz, eres...¿Eres la segunda lectora de poemas? ¿Te gusta Aleixandre...?
- Sí, sí, soy yo. ¿Pero cómo...?
- Desde que te escuché por primera vez me enamoró tu voz. Cálida y sencilla, con matices suaves. Esa belleza de acordes capaces de recitar versos de tal manera, que has conseguido que sienta todo lo que el poeta sentía al escribirlos, es más, incluso he conseguido ver cada instante de las historias. No sé cómo eres, ni quién eres, pero sé que tienes algo que te hace especial.
martes, 1 de enero de 2008
Cuento del siglo XXI
