sábado, 2 de agosto de 2008
Cierra los ojos y sonríe
"Mi hermano mayor", Miguel, mi mejor amigo, me ha entregado uno de los mejores regalos que podido recibir en vida: vamos a ver el musical de La Bella y la Bestia.
Qué puedo decir...Disney ha acertado siempre con todas y cada una de sus películas, porque no sólo te encandilan los personajes, sus voces, la precisión y el esmero que reflejan esos dibujos, sino que consiguen educar a niños y adultos, por eso nunca podrás cansarte de ver las películas: las primeras veces te quedarás con las canciones, las gracias, los momentos tristes y las aventuras. Según vas creciendo te darás cuenta del contenido moral, de los valores que se defienden a través de pequeñas historias. La Bella y la Bestia es un película muy parecida a El jorobado de Notre Dame, "lo importante está en el interior", aunque siempre lo olvidemos porque nos parece un tópico cursi e insulso.
Pero es una inmensa verdad.
Gracias Miguel, mil gracias.
Te reirás al leer esto, cuando te llamo hermano mayor, pero sabes que lo siento así.
Más que un amigo, eres eso, más que un amigo, un hermano, una persona muy especial.
jueves, 31 de julio de 2008
Alemania (1)
Del viaje sólo puedo decir que ha sido fantástico en todos los sentidos.
Alemania está llena de historia, de errores, de monumentos y bicis, de salchichas y de iglesias, de protestantes y católicos, de ecología y tiendas, de personas y de bosques..y cerveza....
Cuando regresé a Madrid lo hice con melancolía, me gusta desconectar, no saber nada de la vida que dejo aquí, pero también me brillaban los ojos porque deseaba ver carteles en castellano, escuchar voces conocidas, ver a aquellos que se quedaron...mi blog y mi cama.
Me encantaría inundar mi rincón de fotos y contar todo lo que vivimos allí, pero no tengo memoria suficiente y podría estropearlo, así que he preferido dejar algunas fotografías que muestran mi punto de vista del viaje y en las próximas actualizaciones hablaré de un tema que me ha llegado muy dentro, mucho más de lo que lo tenía: el holocausto judío.
Allí nadie pronuncia el nombre de hitler (lo pongo en minúscula para potenciar el desprecio que siento hacia eso, ni siquiera puedo considerarlo persona) y el hecho de haber caminado, tocado y sentido cada lugar, piedra o escalera donde hace años ocurrió aquella masacre, te hace reflexionar...
Un adelanto: Estuve en el lugar donde se quemaron los 22.000 libros, la famosa hoguera que los nazis utilizaron para simbolizar su soberanía sobre la propia cultura. Debajo de mis pies estuvo el monumento, son grandes estanterías vacías que puedes ver a través de un cristal, simbolizando el lugar donde deberían estar esos libros. A lado, una placa rezaba una frase en alemán que hizo que todos los allí presentes, los 50 españoles que escuchábamos al guía, quedásemos en silencio y no pronunciásemos palabra en un buen rato; quién sabe si fue por la trascendencia de aquella frase, si fue por los pensamientos que asaltaron nuestras mentes o por la tristeza que se respiraba en aquel lugar.
"Quién empieza quemando libros, acabará quemando personas"
Heinrich Heine
Gracias por esperar, por leerme y por seguir visitando este rincón.
lunes, 21 de julio de 2008
Desde lo más profundo

domingo, 20 de julio de 2008
Hasta pronto
No sólo fue el curso, entre estrés, falta de tiempo, acumulación de hojas y saberes, exámenes, tardes cortas...también fue la forma de acabar, al salir del aula con cara de..."se terminó" y sin ganas de celebrar nada, sólo de dormir.
Por fin puedo decir que es hora de descansar, cuando ya no espero noticias que me tiene en un estado de nerviosismo permanente, ahora voy a hacer lo que llevo deseando mucho tiempo: estar con mi familia.
Nos vamos. A un lugar que ha sido cuna de la cultura, de la filosofía, del cambio. Con sus etapas negras, como todo, pero ahí está.
No importa dónde vayamos, lo que importante es que lo hacemos juntos.
Hasta dentro de 10 días.....
viernes, 18 de julio de 2008
Ocaso

jueves, 17 de julio de 2008
Volvió a sonreír
Hoy, 17 de julio de 2008, Santiago Merino se levantó con nerviosismo. Su mujer lo esperaba en la cocina y al verle entrar le regaló una breve sonrisa que significó mucho, pues llevaban mucho tiempo sin hacerlo ninguno de los dos. Sobre la encimera brillaban 2 velas en una tarta.
- Feliz cumpleaños.
- Gracias.
Algunas llamadas interrumpieron aquel día los quehaceres diarios del matrimonio. Cecilia, su mujer, recogió los platos, fregó el suelo y arregló las habitaciones, pensando siempre en que algún familiar se acordaría y pasaría a saludarles. Santiago se mostró más ausente que de costumbre. Se olvidó de cerrar bien la lavadora, no bajó como cada jueves a por su revista semanal del kiosco de Favi y tampoco reparó, cuando salió a tender la ropa al patio, en que llevaba puesto el pijama.
- Hoy estás muy distraído Santi.
- Lo sé, no me pasa nada, es el calor mujer.
Pero no era el calor. Después de 20 años había llegado el momento y Santiago veía lo que había estado temiendo durante los últimos meses: no se atrevía a hacerlo.
Al caer la tarde Cecilia se metió en la habitación de su hija y comenzó a llorar. Llevaba 20 años haciéndolo, desde aquella noche de domingo cuando supieron de boca de aquel guardia civil que su pequeña había sido asesinada.
- ¿Quién? ¿Quién ha podido...? - era lo único que podía balbucear Santiago mientras las lágrimas y la desesperación salían a borbotones de su cuerpo.
- Su ex - pareja señor, ya le hemos identificado y ha reconocido los hechos.
Y así fue como su pequeña se convertía en una víctima más contando sólo con 19 años. Y así fue como comenzó el infierno en la vida de un humilde matrimonio que sólo pedía justicia.
El joven alegó durante el juicio que le movieron los celos porque no podía vivir sin ella. Al escucharle Cecilia sintió como todo su dolor se transformaba en odio visceral y levantándose de su asiento le llamó asesino, pidió que aquella bestia no viera nunca la luz del sol, y deseó con todo su corazón que todas las desgracias del mundo cayeran sobre él.
Terminado el proceso, fue condenado a 30 años de cárcel de los que sólo cumplió 13. El último día antes de que el asesino de su niña entrara en prisión, Santi se acercó al banquillo de dónde él se estaba levantando. Al momento, 6 policías le rodearon y le pidieron que se marchara, que no hiciera nada de lo que se pudiera arrepentir, que no le merecía la pena mancharse las manos y por ello ser condenado. Él lo sabía, había perdido una hija, no perdería a su mujer.
Aquel padre desolado sólo pudo contenerse y murmurar con toda la firmeza posible: "Juro por ella, por Laura, que si la justicia no te castiga lo haré yo".
El segundo peor día de sus vidas fue aquel en el que encontraron mancillada la tumba de su hija, llena de pintadas obscenas y un carta a los pies que decía "Soy libre y nadie me ha castigado viejo, tienen suerte de no tener más hijitas"
La rabia, el dolor, la injusticia...
20 años llevaba esperando.
Cuando escuchó, como tantas veces lo había hecho, el llanto desgarrador de su esposa mientras acariciaba los peluches de Laura, Santiago despertó del sueño en el que llevaba dormido tanto tiempo. Se vistió, se arregló y cogió las llaves del coche.
Antes de salir, se acercó a la foto de su hija y rezó.
- ¿Santi, dónde vas tan tarde?
- Vete a dormir, mañana será otro día.
Y tras abrazar fuertemente a su mujer abrió la puerta y se marchó.
El día 18 de julio de 2008 unos guardias civiles se personaron en casa de Cecilia y Santiago.
- ¿Qué ha ocurrido? - preguntó asustada.
- Nada mi vida, nada. Vuelve a dormir. - respondió él mientras se vestía para irse con ellos.
El primer guardia bajó con él hasta el coche y el segundo se quedó con ella.
- ¿Qué es lo que ha hecho mi marido, señor? ¡por favor dígamelo!
- Aunque no deba decirlo señora...su marido ha hecho justicia.
Y mientras el coche se alejaba de allí, Santiago respiró tranquilo. No le habían esposado, no lo necesitaba porque no huiría. Con 70 años recién cumplidos conocía perfectamente las leyes y sabía que a su edad no iría a la cárcel. Después de 20 años, volvía a sonreír. Y sabía que su hija lo estaba haciendo desde el cielo.
miércoles, 16 de julio de 2008
Descríbete en una palabra: Médico
Hoy es uno de los días más importantes de mi vida. Por fin ha llegado a mí la razón, el papel que tengo en esta vida. Una vez, hace muchos años decidí que quería trabajar en algo que no sólo me gustase, que no sólo me diese estabilidad. Quería verme levantándome cada día con ganas de seguir y sabiendo que mi profesión era útil para el resto de personas.
Hoy empieza ese sueño.
La nieta del impresor...estudia Medicina.
Gracias a todo el que creyó en mí.
Créeme, yo creo
Hoy, tras meter mis manos en los bolsillos y encorvarme ligeramente e alzado la vista al cielo y he llamado a la puerta.
"¿Estás?"
Como siempre, acudo a él cuando me inundan las preocupaciones. Es curioso lo mucho que cuesta decirlo y lo poco que cuesta creer en él. Sí, hablo de Dios.
No soy especialmente católica, no voy a misa, no creo en los curas, en las monjas, en los ritos ni en la Biblia. Creo en Dios y con él me basta. Porque hablar con él es hablar conmigo misma.
Dios es como escribir en mi blog,cuando no puedo sentarme aquí a escribir, cuando me voy a dormir y algo no me deja.
Una de las razones que mantienen mi fe, tras superar terribles obstáculos como son los golpes de la vida, estudiar filosofía y y pasar sana y salva de la adolescencia rebelde, es que saber que mi abuelo sigue vivo en algún lugar, con mi tía Mª Jose, con mi abuela Dora, mi abuelo Antonio, con Beatriz, con todos ellos...y si ellos lo están tiene que haber alguien que esté con ellos.
Parece curioso, son ellos los que mantienen mi fe.
Hoy volví a hablar con él después de mucho tiempo y, como siempre, le entretengo con tonterías, mis tonterías comparadas con los verdaderos problemas que tiene el mundo.
Qué fácil es pensar en las injusticias que te están tocando vivir...qué fácil es quejarse, engañarse a uno mismo, acariciarse la cabeza y decirse que eres el más desgraciado del planeta. Que fácil es alegrarse de una, valga la redundancia, desgracia ajena.
Qué difícil tener valor para enfrentarse a la vida.
Aunque en mi opinión las creencias religiosas son personales y de ámbito privado, no me da vergüenza decir que mientras caminaba he ido hablando con él, le he contado lo que me preocupa, le he dicho que siento recurrir a él sólo cuando necesito ayuda, le he prometido mucho a cambio, luego he sentido que algo volaba por encima de mí...mientras caminaba.
Es curioso, el ser humano fue hecho para cuestionárselo todo y aún cuando me veo hablando sola por la calle (mentalmente), a veces vuelvo a dudar de todo.
No sé qué será de mí...no sé qué hago aquí, no sé cuál es mi función en la vida.
Sólo sé que si pudiera, me dedicaría sólo a escribir.
Porque es aquí dónde Dios, mi abuelo, mis dedos y los molinos de viento se funden en un sólo ser.
martes, 15 de julio de 2008
She so lovely
Una canción que me motiva.
Dedicado a todos los que hacen de mi blog el rincón más confortable y seguro que tengo.
Gracias.
La nieta del impresor.
lunes, 14 de julio de 2008
Paz
En silencio y a oscuras saca una libreta del armario y comienza a escribir con fina caligrafía. A veces interrumpe su actividad para reírse, para quedarse mirando fijamente la puerta o para romper de golpe la hoja y tirarlo todo al suelo. Cuando vuelve a oír el carrito por el pasillo, sonríe. Hoy le apetece reírse.
Tiene el cabello rubio entrecano, melena corta por las orejas y ronda casi los 60 años. No mide más de un metro y medio y su espalda se ha ido corvando hasta dejarle una pequeña joroba en la espalda. Usa gafas con montura de oro y tiene los ojos grises, sin reflejo de vida. Aún así su mirada está llena de sentimiento, te escudriña, te hiere o te comprende de la misma manera que pasa las hojas de su libreta de papel. Algunos ancianos me dicen que está loca. Ella me ha dicho que las locas son las auxiliares.
Hoy le apetece horrores fumar un cigarrillo. Sabe perfectamente que nadie la dejará fumar allí, ni siquiera tiene un paquete o un encendedor. Tampoco le importa, las ganas de fumar se diluyen junto al zumo que ha vaciado por el lavabo. Sonríe.
Hoy tiene una larga tarea: escribir una carta a la directora de la residencia para que la permita tomarse unos días de vacaciones; otra a una mujer que trabaja en el banco porque se llama Carmen y quiere felicitarla en el día de su santo, hacer una lista con los libros que mi madre tiene que comprarle en la librería (Evangelios Apócrifos y Un guardia civil en la selva) y pedir que la de la limpieza se lleve todos los periódicos que ya no necesita.
Cuando llegamos a su puerta ella ya sabe que voy a verla. Nadie se lo había avisado, pero al entrar en la penumbra de la habitación y gritar mi madre "Te he traído una sorpresa", ella sólo responde "Es tu hija, tengo una corazonada" y se ríe. Sí, me acerco y me abraza con tanto cariño que me da pena separarme de ella. Después se coloca las gafas y me pregunta qué tal estoy y si vivo en la misma casa que mi madre. No sé que responder, menos mal que vuelve a reírse y saca la lista de tareas.
Ante mí se encuentra una mujer que trabajó en la Embajada Española en Londres, donde estuvo residiendo muchos años y fue una figura importántisima para las relaciones entre ambos países. Domina el inglés, obviamente y conoce todas las capitales de todos los países del planeta. También lee mucho, me dice que Benito Pérez Galdós es magnífico y sabe debatir sobre cualquier tema. Pasa de política a economía, de filosofía al amor, después se ríe tapándose la boca y susurra ¿tienes novio? ¡seguro que tienes muchos pretendientes! y vuelve a reír.
Después de un rato mi madre le dice que tenemos que irnos y que se llevará los periódicos que ella no quiera.
"¿Pero no los tirarás no? ¿Los llevas para que los lean otros no?"
Y mi madre asiente, pensando en dónde va a dejar ella 20 periódicos llenos de páginas rotas o recortadas de hace semanas.
"¿Seguro que quieres que me los lleve? Que luego me echas la bronca porque los querías"
"Espera, déjame quedarme con éste, y con éste y éste también"
Los tira todos al suelo y se aleja corriendo hacia la butaca, me mira y sonríe.
Antes de irme, le digo adiós con la mano.
Paz me mira sonriendo. Es tan menudita y regordita que podría confundirla con una niña de 11 años. Ella se queda en su oscuridad, con sus ventanas entrecerradas, con sus artículos, sus escritos, sus libros, su soledad. Al otro lado del pasillo, mientras mi madre cierra con llave la puerta que nos separa, sé que sigue ahí mirando el techo, creyendo que el mundo es muy diferente ahí fuera, pensando que todo va como siempre y muy pronto se irá, cuando le apetezca, de allí.
De repente se acerca una mujer cantando y mirándome le dice a mi madre, "¿es tu hija?" y agarrándome de la mano me lleva a su cuarto para presentarme a su marido, los dos delgaditos y sonrientes, que me muestran con orgullo los dibujos que han coloreado y pegado en la pared.
"Mamá, ¿por qué Paz tiene su puerta cerrada con llave?"
"Porque es una mujer admirable a quién la vida respondió equivocadamente...o no."
De la puerta de enfrente sale otra auxiliar que se ríe y me responde:
"Es esquizofrénica"
Mi madre no se ríe: "Sí, esquizofrénica, pero sin ninguna duda es una mujer admirable"
Y nos alejamos del pasillo de demenciados, mientras sigo sintiendo su mirada triste, loca pero llena de cordura, alegría y necesidad de compartir.
Mi madre tiene razón (como siempre), Paz es un ejemplo a seguir.
Mientras escribo esto me la imagino durmiendo en esa cama de madera, soñando que habla con Dios y le pide que le de unas pilas nuevas para su radio, porque sino cómo cree Él que va a escucharla, aunque los coloquios políticos son como un gallinero y se cansa muy pronto de ellos.
Sueña con su juventud, conmigo, con las poesías que escribe en inglés, con la libertad.
Tras su sonrisa se esconde alguien que en cualquier momento puede odiarte o desconocerte, pero no la temas, ella no tiene miedo de ti.
Si vas a verla se tapará la boca y se reíra. Entre esas cuatro paredes parece mucho más feliz que todos nosotros. Quizás por fin lo sea.
Palacio de la Senectud

Fue construido durante la Regencia de Mª Cristina (viuda de Fernando VII) y su historia pasa por muchos cambios: fue propiedad de los jesuítas, hospital militar y refugio republicano durante la guerra civil y, actualmente, es una residencia de ancianos.
Cuando me acerco y asciendo por sus escaleras no siento respeto hacia la magnitud del edificio que se alza ante mí, sino hacia quiénes se encuentran dentro de él.
Podría pasarme horas describiéndoles a uno por uno, detalladamente. Podría pasar días enteros escuchando sus historias, sus demencias, sus consejos y sus ganas de aferrarse a la vida.
Porque cuando entro en ese palacio y me reciben con ese cariño desbordante, me quedo sin palabras, son tantas las historias que allí sobreviven que esta nieta de impresor no tiene tinta suficiente para escribirlas todas. Aunque intente, a través de mi relato en los siguientes párrafos, que entiendas lo que he sentido hoy, sé que nadie podrá llegar a sentir esa sensación hasta que no vaya a un lugar igual y deje que sean ellos los que se descubran.
Bienvenidos a su mundo, al Palacio de la Senectud y de la vida.
(Mis relatos siempre se basan en la realidad, pero todo sale de mi imaginación. Las historias de hoy son totalmente reales, con nombres y apellidos que no diré por respeto a ellos. Y quién quiera conocerlos...ya sabe dónde ir)
El primero va dedicado a una mujer admirable a quién la vida le ha respondido equivocadamente...o no.
domingo, 13 de julio de 2008
Violines, champán y azúcar

Y que todos se pregunten dónde estamos y por qué nos fuimos.
Dejemos que sean las huellas las que nos persigan y sólo
el mar sea testigo de las idas y venidas
de los besos.
Si prefieres...nos quedamos y dormimos en silencio.
Y las noches dejarán de darme miedo porque sueñas a mi lado.
Impidamos que lo malo se acerque a asustarnos y dejemos
que la luna se tape los ojos al mirarnos
desnudos.
Huyamos...cuando todos miren.
Y si no miran nos subiremos a lo más alto para que nos vean.
Y si tienes ganas de abrazarme, no lo dudes.
Que he aprendido a ver la vida con tu alma.
viernes, 11 de julio de 2008
Amparo

jueves, 10 de julio de 2008
He vuelto
martes, 1 de julio de 2008
Me voy...

Todos
Dicen los viejos que en este país hubo una...fiesta, y las dos Españas quedaron tan unidas que las izquierdas, las derechas, y los centros sólo tenían significado deportivo.
Por unos minutos la roja ocupó todas nuestras vidas, la vida del padre, la madre, el hijo, el camarero, la cirujana o el profesor.
Dicen que aquel día los que querían irse se quedaron y los que discutían decidieron poner fin a las disputas. Dicen que aquella noche la primera palabra de un bebé fue "podemos" y la última de un anciano fue "yo lo viví".
Cuentan que en aquel momento el mundo entero observó maravillado como un país superaba el nacionalismo con la simplicidad de reconocer el amor a un deporte, el cariño a una familia, el respeto a un sueño y la fe hacia un equipo. Republicanos y monárquicos sonrieron cuando el rey sonreía, sin presentar diferencia alguna entre unos rostros y otros.
Dicen que aquel día los satélites de la NASA dieron aviso de que en España había un neblina de un intenso color rojo y que la temperatura estaba aumentando sólo en ese país.
El calor de una afición que se cuenta por millones.
Como dice mi padre, "esto sólo lo consigue el fútbol".
Gracias, Selección.
Podíamos.
domingo, 29 de junio de 2008
Saber amar
Parece que con la llegada del sol Madrid cambia de color y las calles dejan de estar tan sucias y los indigentes de la plaza cuentan chistes y te sonríen al pasar y las piernas, las faldas, sandalias, camisas, gafas y cabellos recogidos te rodean allí donde vayas. Sí, y lo más maravilloso de todo esto es esperar ansiosa que lleguen las 7 de la tarde para corretear por las aceras en busca del amor.
¡Oh, amor! Esa sensación de continuo revoloteo dentro que te impide ser totalmente racional.
Con los tobillos desnudos se mira en los cristales de los escaparates y se para a leer los carteles que cubren las paredes. Fiestas eróticas, de cine, teatro japonés, más fiestas de la espuma...¡qué maravilla!
El calor llega a Madrid y Madrid ante él se descubre.
Llega a la puerta del teatro y vuelve a dejarse un dineral en la entrada pero no le importa. Todos la conocen ya, lo único en lo que dudan es la causa concreta por la que va casi a diario. Además, saben que no acude por la obra, pues muchas veces la han visto llegar unos minutos antes de finalizar el acto y sentarse en un banco de piedra cercano. Todos saben que acude a ver a alguien, pero desconocen a quién.
¡Oh, si ellos supieran! ¡Si supieran cuánto amor alberga en sus entrañas! ¡Cuánto siente y padece sólo por él!
La obra comienza. El anfiteatro cobra vida. Bailes, música, voces, personas. Majestuosidad.
Aplausos ininterrumpidos. Descanso.
Y ella silenciosa pasa los minutos esperando que él vuelva a aparecer. Él con sus ojos oscuros y su perilla castaña. Él con su pícara sonrisa y su gesto de Don Juan.
La obra acaba y con ella la oportunidad de que, por un instante, él pose sus ojos en los suyos y la vea.
Pero, como siempre, no lo hace. Cae el telón.
Lentamente todo queda vacío y ella sigue sentada en la butaca, todavía con los nervios en el estómago y el corazón latiendo sin cesar. Queda vacío su cuerpo. Se levanta y sale a la calle, pensando que otra vez será.
Ya fuera Madrid se va cubriendo de sombras, se desvanece el sol y despiertan las farolas.
Ella se aleja con paso tranquilo, dejando que su vestido se mueva con el aire que levantan los coches al pasar.
De repente escucha una voz que grita "¡Espera!".
Y antes de darse la vuelta desea que sea él.
"Te has dejado el bolso en el teatro", es un hombre un poco más joven que ella y le conoce porque él también acude casi a diario allí.
"Gracias".
"Vienes a verle ¿verdad?"
"Sí"
"Yo vengo a verla a ella"
"¿Tú también crees que es imposible que se fije en ti?"
"Lo creo"
"Entonces perdemos el tiempo"
"Tienes una voz preciosa"
"Y un corazón entumecido"
Y se aleja otra vez, pensando que su voz no tiene nada de preciosa y que ya son muchos los años que lleva esperando algo que sabe que jamás llegará.
Se da la vuelta y ese hombre aún la está mirando.
"¿Qué me ocurre?" piensa.
Y Madrid arde como nunca lo ha hecho jamás.
Parece que nunca te das cuenta, cuando anhelas un amor casi imposible, de que la vida no es igual que las historias que vemos en películas, es más dura, más cruel y en muchos casos menos creíble (por el aspecto surrealista). Nos empeñamos en buscar amores perfectos, mientras olvidamos que nosotros estamos muy lejos de ese papel. Nos engañamos y repetimos, "merezco algo más que esto", creyendo que el amor verdadero se siente cuando te compran rosas o te dan masajes en los pies.
No busques a tu media naranja, deja que ella te encuentre. De esa forma aprenderás que nunca el amor tuvo normas, leyes, formas o principios, nombre o apellidos, número o color de piel. No importa que haya defectos o virtudes, lo que importa es sentir las mariposas. Lo que importa es creer que cielo no existe porque sientes que ya estás en él.
La entrada de hoy se la dedico a una persona muy especial, mi gran amigo, y ahora mismo sé que cuando lea esto pensará "sé que soy yo" aunque no escriba su nombre. Estés donde estés te guardo conmigo. Por la amistad, dedicado a Miguel Gómez.
viernes, 20 de junio de 2008
GRITA CONMIGO

jueves, 19 de junio de 2008
¿Qué es?
Dime,
¿Cómo es un lunes para ti? No..., no me hables de terrible pensamiento, de madrugones, del comienzo de la pesadilla, no quiero eso, eso que todo el mundo me cuenta, lo que quiero es que cierres los ojos y me intentes describir qué es un lunes en tu mente, ¿no me entiendes?, es muy fácil.
Cuando piensas en la diferencia entre un lunes y un martes, ¿qué se dibuja en tu mente?
Espera, lo haré más fácil.
Para mí un lunes es como un dibujo...a ver, como la silueta de un continente y no aspiro a qué encuentres ningún resto de metáfora en mis palabras porque no lo encontrarás, sólo quiero que imagines el lunes que imagino yo.
Sí, para mi un lunes es un nombre cuyo referente abstracto es, en mi cabeza, una especie de dibujo que se parece al continente africano y un martes, bueno todos los martes, son más bien parecidos a la Península Ibérica y los miércoles son como la Península pero mucho más ancha y los jueves son más bien parecidos al continente americano, sin olvidar que los viernes son...son como los miércoles pero más achatados por abajo. Los sábados se parecen a los jueves pero mucho más redondeados por arriba y los domingos son como los jueves, pero mucho más alargados.
Sí, no me lo invento, es lo que imagino cuando pienso ¿qué día es hoy?, ¿jueves?, silueta de continente americano.
Una vez cuando tenía 14 años me hice esta misma pregunta y logré que un amigo mío me respondiera, él contestó "¿Yo? Yo me imagino una hoja de un calendario que pone siempre lunes, y otra un poco más pequeña que pone martes..."
Qué maravilla...
Quiero conocerte, quiero que me cuentes qué imaginas tú.
Seas quién seas, es grandioso, la creatividad humana es la mano blanca que nos acuna y...qué maravilloso es sentirse mecido.
lunes, 16 de junio de 2008
Soy tinta

Silencio
El niño tendrá 12 años, tiene el pelo castaño y los ojos claros, está algo gordito y no deja de jugar con su nintendo DS. La niña tendrá unos 5 años, es castaña también y tiene dos ojos grandes y castaños, me mira con una media sonrisa mientras mueve sus sandalias de colores en círculos. De repente mira a la señora, tendrá unos 60 años, y yo espero durante décimas de segundo para poder admirar el espectáculo circense entre una nieta y su abuela.
Pero no se oye ni un susurro. La abuela y la pequeña están hablando y no puedo escucharlas.
Me giro disimuladamente y veo como ambas están haciendo gestos con las manos, a veces la niña sonríe y la abuela siempre parece estar muy seria, como si no supiera sonreír.
Me pregunto quién de las dos será sordomuda, y si, es la señora, porque ahora es el niño quién se dirige a ella. Mueve las manos, se toca la barbilla, la frente, junta las palmas...
La niña se da cuenta de que les estoy observando y me mira risueña. Sin darme cuenta le devuelvo la sonrisa y ella susurro"¿Quieres jugar?"
"¿Jugar, a qué?" le pregunto.
"A hablar con los gestos" me dice.
"Cállate Esther" le dice su hermano.
"Es que como es pequeña todo le parece un juego" me dice a mí.
"¡No soy pequeña idiota!" grita la niña.
La abuela alza la mano y se toca la mejilla, ambos niños guardan silencio y miran al suelo. Yo escondo la mirada, y el viaje continua sin más cambios hasta que llegamos a Atocha.
"Adiós chica" me dice la niña.
"Adiós" le respondo guiñando un ojo.
Quizás a nadie le importe, pero me pareció maravilloso que esos dos niños supieran hablar a través de las manos, me pareció tan bello que el hecho de que su abuela fuera sordomuda no significase ningún problema para ellos. Me di cuenta de que el mundo está lleno de historias de todo tipo que jamás podrán ser contadas en las películas, sólo tienes que fijarte en los demás mientras sigues viviendo. Pero no te fijes sólo para sentirte superior, no lo hagas, hazlo para enriquecerte que cuesta muy poco.
jueves, 12 de junio de 2008
A new day has..

lunes, 9 de junio de 2008
Selectivid.....shhh....respira
Pero es real. Hoy me siento poco original porque sé que mientras estoy sentada estudiando alguien de mi misma comunidad, ciudad, pueblo, calle, edificio ¡ah! está haciendo lo mismo que yo: aburrirse delante de mil folios y pensar...¿estoy estudiando para seguir igual en una universidad en la que me mataré sin descanso para luego poder trabajar y vivir amargado deseando tener mis 15 días de vacaciones? Qué maravilloso...
Así somos pequeñas compañeras de rebaño, somos el futuro del país y ya nos empezamos a caducar antes de salir del frigorífico.
¿Y yo qué hago aquí? Si lo que realmente quiero es vivir corriendo entre montañas y perderme entre los valles más desiertos, para luego bañarme a menos cinco grados en el polo norte y moverme sobre el hielo sin saberlo, quiero correr desnuda por la calle y que nadie en la ciudad se gire al verme, quiero que la violencia sea algo tan grave, que sólo con verla de lejos lloremos de miedo. No puedo acostumbrarme a la vida, quiero ir más allá y desconocerme. Oler las piedras y sentarme en las nubes, besar un guiño de ojos y no cerrarlos después cuando estornude.
Y si estornudo quiero que sea porque mi cuerpo esté cubierto de flores.
Cuando me mire al espejo y vea todas mis arrugas, quiero quererlas tanto como a ti. Después, en silencio, derramaré sobre el agua del mar mil colores.
Para que cuando mis hijos despierten, el arcoiris no se haya ido a dormir.
Mañana y pasado, y pasado mañana selectividad.
Mucha suerte..... (gracias)
domingo, 8 de junio de 2008
¿Qué eliges tú?
- ¿Te ha gustado mi regalo mamá?
- Muchísimo cariño, gracias a ti y a papá, ¡cómo me conocéis!habéis acertado...si señor, ¡dadme un beso los dos!)
Son las 4:30 de la mañana. Antón despierta a su hermanito Ciro, dos años menor que él. Se visten y cogen del pantalón que usó ayer su padre una pequeña bolsita llena de hojas verdes.
- Vámonos.
Los dos pequeños salen de la casucha en la que sobreviven y comienzan una larga caminata. Dos horas después llegan a las minas.
- ¡Ciro! ¡Ven aquí!
Y dos hombrecitos de 9 y 7 años respectivamente se introducen por una abertura de un metro de largo y la mitad de ancho, desapareciendo de la faz de la tierra. Dentro, Antón enciende una lámpara de petróleo y con cuidado ata sobre la cara de su hermano un pañuelo.
- Ahora agárrese a mí y no suelte, ¿entendió?
- Si señor.
Caminan en silencio sorteando los escombros. A veces tosen e incluso tienen que pararse para que Ciro descanse, el aire se hace más pesado y más dificultoso de respirar. Después de unos minutos escuchan golpes.
- ¿Pa? ¿Pa? ¿Pa es usted?
- ¡Hijos!
Y en la oscuridad, ligeramente iluminados por la lámpara, los tres se funden en un abrazo tan emotivo como amargo. Emotivo porque llevan sin verse una semana, amargo porque nadie querría reencontrarse con sus hijos en mitad de una galería, en una mina destartalada y sin medidas de seguridad, sabiendo que cada segundo que pasa es un segundo más de vida que algún Dios les regala desde algún cielo.
- ¿Cómo están? ¿Qué tal el colegio? ¿les gustó?
-Sí pa, somos muchos niños y nos dieron un papel blanco y podíamos pintarlo pa. Y sabe pa, ¡dijeron que me enseñarán a escribir!
- ¡Qué me dice! ¿y usted pequeño? ¿qué le enseñaron?
- Me dejaron jugar con un auto pa, era un auto verde y tenía neumáticos negros ¡eran brillantes pa!
- Cuando sea mayor, Ciro, te compraré uno igual y otro a ti pa.
- ¡Denme otro abrazo bribones!
Después de conversar durante largo rato, los niños sacan la bolsita con las hojas verdes y se la entregan a su padre. Entre los tres comen la mitad del contenido y más tarde siguen caminando por las galerías hasta llegar cada uno a su puesto. Horas y horas picando sin descanso, a veces paran y cogen más hojas de la bolsa, después continúan. Cuando la luz de la lámpara comienza a titubear sonríen, es la hora de marchar.
- Vámonos.
Y el miedo abandona sus corazones en el momento en el que el aire seco y frío del exterior hiela sus caras.
- Hoy sacamos muchas piedras bonitas ¿eh pa?
- Si hijo si.
- ¿Y donde van las piedras pa?
- No lo sé pequeño, pero seguro que a un lugar mucho mejor que éste.
Los tres caminan en silencio. Hoy Ciro no se desmayó ni nada, que buena noticia. Desde que aquel médico extranjero les dijo que tenía un problema en los pulmones todos creyeron que iba a morir. Menos mal que aquellas señoritas españolas tan atentas les proporcionaron medicamentos y encima no les pidieron dinero a cambio.
Manel sabe perfectamente que esas piedrecitas que ellos recogen son piedras preciosas que acabarán formando parte de joyas o relojes, futuros regalos que los ricos comprarán en sus países. También sabe que sus hijos pequeños alomejor no sobrevivirán si siguen trabajando con él en las minas, pero gracias a ellos el dinero que llega a casa se triplica, aunque siga siendo poco. Sabe que las hojas de cocaína que les da para quitarles el hambre y el cansancio son adictivas y le aterra ver como su pequeño Antón ilumina los ojos cada vez que su padre le acerca un puñado de ellas.
Se alegra porque sus hijos van a la escuela, pero si ello resultase un problema para que continuasen trabajando sabe que tendrían que dejar de estudiar.
Mientras los ve corretear entre la hierba se pregunta por qué su vida tiene que ser tan dura, cuando en el mundo hay muchos niños con la misma edad que Antón y Ciro que se dedican a comer, jugar, ir a la escuela y dormir. ¿Acaso sus hijos no merecen vivir del mismo modo?
¿Quién decidió que ellos fuesen pobres? ¿Quién controlaba el dinero?
- ¡Pa! ¡Pa! ¡Mira! Un abejo.
- Abeja Ciro, es una abeja.
- ¡Eso dije!
- Vengan los dos aquí, ¡dénme un beso!
Y los tres vuelven a fundirse. Ninguno piensa en el verano, ni en el mañana. No saben qué es la Eurocopa, ni quién fue Colón, ni qué es el incremento del efecto invernadero, ni la huella ecológica estadounidense. Lo único que les importa es dar de comer a ma y a sus 6 hermanos.
- Pa, cuando tenga un auto no tardaremos tanto en venir aquí a las minas.
Manel sonríe a su hijo Antón mientras acaricia la cabeza de Ciro.
"Cuando tengas un auto no volveremos nunca aquí".
(- Mamá mira el dibujo que he pintado, eres tú con papá y llevas la pulsera.
- Es precioso cariño.
- Y ahora voy a pintar otro, espera que cojo más folios.
- Date prisa que nos vamos a cenar fuera, ponte el abrigo y lávate las manos antes de irnos ¿me has oído?
- Si.
- Cariño, ¿le diste las gracias al abuelo por el coche de carreras que te regaló?
- ¡Es el de Alonso! ¡Papá un día conduciré uno igual! ¡Quiero ser piloto!
Su padre le mira desde la puerta de la cocina mientras se pone el abrigo.
- Cuando cumplas los 18 lo tendrás.
- ¡Sí!
- Vámonos.)
Y el mundo continua girando...y nadie es consciente de nada, porque vivimos en nuestras maravillosas burbujas llenas de arcoiris y sonrisas. El mundo no es así, que tú lo tengas todo no significa que el resto viva igual de bien que tú. Y si lo sabes no te regocijes, ¡cámbialo!
Tu existencia no consiste en limitarte a vivir por ti mismo: estudiar, trabajar, comer, ir de compras, enamorarte, viajar? ¿Vas a morirte creyendo que viviste? Adelante entonces, si piensas que sólo se vive una vez y no puedes perder el tiempo en ayudar a los demás. Claro, suena tan tópico "ayudar a los demás" y es tan difícil arreglar esto...Si es difícil es porque la gente que no se mueve sólo molesta a los que sí quieren hacer algo.
Tienes dos opciones, seguir limitándote a existir y a vivir una vida monótona cuyos únicos puntos álgidos serán un orgasmo y un aumento de sueldo o puedes arriesgarte a perderlo todo si con ello consigues cambiar algo pequeño.
Yo me quedo con lo segundo...¿qué eliges tú?
sábado, 7 de junio de 2008
El tesoro más preciado
- ¿De verdad? Me alegro...
Miguel sonrió. Quizás aquella mañana de junio su hija no supiera que ese hombre al que vacilaba era su padre, quizás jamás lo sabría o en cuestión de unos minutos tendría la valentía de contárselo. Quizás la volviesen a apartar de su lado para siempre, tendría que explicarle infinitas cosas y preguntarle por otras miles, pero eso ahora mismo no le importaba.
El hecho de escucharla y verla ahí, viva, sonriendo, para Miguel era como recuperar los 15 años que había perdido de vida.

jueves, 29 de mayo de 2008
Manos y plumas
Y esos niños que se llaman Francisco y Julio corretean empujándose y uno dice ¿ por qué hablas raro? y el otro responde yo no hablo raro, ¡pero si hablamos igual! y Francisco se sienta en el suelo y toma aire ¡mira ahí viene uno que habla igual que tú!, y Julio sonríe cuando desde la rotonda ve llegar en bicicleta a Mario.
Umbral y Cortázar...¿no deberían estar estudiando?
Los libros no son para estudiar ¡son para leer! y Francisco se aleja corriendo por donde hace escasos minutos desapareció Baroja.
¿Y tú, Vargas? ¿No tienes nada que hacer?, pregunta Julio mientras traza con un pedazo de carbón una línea en el suelo.
Muchas cosas, pero hoy he decidido ser sólo un espectador más de este mundo.
Julio se ríe, ¿quién te crees que eres? ¿Ferlosio?
Pero Ferlosio no está en la ciudad, se fue a navegar en el barco de su amigo Juan Ramón. Y allí están, buscando aquel mundo, aquella isla, aquel lugar del que Gabriel les habló una vez y les juró que existía.
Rafael, ¿sabes que nunca antes había visto el mar?
¿De verdad? Pues disfrútalo.
Sí, pero ¿tú crees que encontraremos Macondo?
Si Gabriel lo pudo encontrar, nosotros también.
Y más tranquilo Juan Ramón firma un poema dedicado a su amigo Platero, un poema que, en su memoria, luego lanzará al mar.
Mientras, en la ciudad va atardeciendo y en un tanatorio los amigos del difunto se van, dejando a una mujer sola sentada con su marido, el cual , aun estando muerto, desea que ella se vaya de una vez y le deje descansar en paz. Mientras ella habla en alto y rememora su vida, dos mujeres entran en la sala diciéndola que se calle, que es una atrasada, que es una reaccionaria, una desfasada. La viuda ofendida las echa entre gritos, no sin antes preguntarles sus nombres, y Rosa Chacel y Carmen Laforet se marchan con la amargura de que todavía existan mujeres que apoyen el machismo.
En un rincón de la sala Delibes escucha lo que ocurre y le pide un poco de tinta a Blas de Otero, el cual con gusto se la presta y sólo le pide a cambio la paz y la palabra.
En una plaza cercana, mientras desaparece en el horizonte el sol, dos hombres se sientan en un banco de madera. Uno añora el mar y el otro las manos de su amada. Alberti y Aleixandre contemplan el cielo cubierto de nubes y reflexionan: algún día las palabras salvarán el mundo.
Sí, o quizás sean más inteligentes que nosotros y huyan a la luna.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Marioneta de trapo de Gabriel García Márquez

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundo de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás se duermen, escucharía mientras los demás hablan ¡y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!…
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
¡Dios mío, si yo tuviera un corazón!… Escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.
Regaría con mis lágrimas las rosas para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos…
Dios mío si yo tuviera un trozo de vida…
No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.
A los hombres, les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos, a mis viejos, les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres…
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho a mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo…
domingo, 25 de mayo de 2008
Change the world / Cambia el mundo

sábado, 24 de mayo de 2008
Mañana
Quizás ahora entenderemos a Peter Pan y a sus niños perdidos, porque no sabemos que nos depara el futuro y nos asalta la duda de si sabremos elegir bien a la hora de decidir qué carrera escoger y en qué lugar...
Hoy no toca escribir un poema, aunque mi corazón esté lleno de emociones bellas.
Tampoco toca escribir un texto, aunque sean cientos los temas que me gustaría abordar, para denunciar situaciones reales desde mis relatos inventados, pero no, hoy no toca hacerlo.
Hoy sólo me siento ante mi portátil como una mujer que no sabe nada del futuro, que siente un poco de miedo, un poco de tristeza por lo que se queda atrás, un poco de nostalgia por aquellos que no están aquí para compartir con ella su alegría, un poco de todo, en fin, soy un poco de todo.
Hoy me toca reflexionar sobre mi mísma, y mañana volveré a mojar la pluma.
sábado, 17 de mayo de 2008
Amigos
- Lo prometo.
- Enserio, que tengo vértigo y no me gusta ver pasar los coches por debajo.
- De verdad, lo prometo.
Y arranca el autobús, ese cacharro viejo y destartalado en cuya pared izquierda al fondo puede leerse "Aquí estuvo Elena, si quieren contactar conmigo háganlo mediante vía ouija al 691443659".
Nos miramos y nos partimos de risa. Un grupo de amigos que saben lo que les espera en su destino.
Allí se ve el casino de Aranjuez.
- Un día vamos que quiero verlo.
- Dicen que está ambientado como si fuera un globo aerostático.
- ¿Y eso?
- Se supone que fue aquí donde voló el primer globo, eso dicen.
- ¿En Aranjuez?
- Sí.
- Que fuerte...
Y a medida que avanzamos por la carretera vemos como se alza a lo lejos un puente.
- No...., Laura me dijiste que no había que cruzar un puente.
- Ya, pero si no te miento te habrías negado a venir, venga que no pasa nada tú dame la mano.
Y subimos por el puente, ellos van delante, yo me quedo rezagada.
Y aquí me quedo, en lo alto, en mitad de una estructura que tiembla cada vez que pasa un camión por debajo, sobre una carretera que comunica Madrid con Aranjuez, mientras cientos de automóviles pasan rápidamente bajo mis pies y en mi estómago siento un gusanillo que me dice "Como te caigas...".
- Vamos que todavía nos queda una caminata.
Y seguimos andando.
- Nunca había venido aquí.
- Pues es un sitio muy normal.
- Anda Laura, que esto es Seseña no Segovia o Valencia.
- Bueno y qué, me hace ilusión.
- Durante la guerra civil española todo esto fue destruido, porque era la puerta que comunicaba Toledo y Madrid. Luego Franco lo reconstruyó todo, eso dicen.
- Sí, es que aquí cayeron muchísimas bombas.
- ¡Cuidado con los coches!
- Es allí.
Antes de llegar me quedo parada en la esquina y Miguel me mira y susurra:
"Esto será otra entradita para el blog"
Sonreímos, por eso, porque estamos todos más relajados, porque nos espera una cena entre amigos, película y juegos de mesa, porque necesitábamos esto, porque sí.
Dos amigos llegan en coche. Es un descapotable negro. A la hora de ir a buscar la cena, nos peleamos por montar.
Miguel y yo ganamos, como siempre.
Y cruzamos la carretera sintiendo el viento en la cara y, por primera vez, al pasar por debajo del puente, escuchamos el sonido que retumba en las paredes, ése que nunca oyes cuando vas en un coche normal.
Levantamos los brazos, qué sensación de libertad.
Nos miramos, sonreímos, parece una película.
Nos volvemos pijos asquerosos que no saben hablar, nos convertimos en raperos millonarios con las capuchas puestas, nos morimos de risa, se escucha el aire y este día se graba en mi memoria.
Sí, otra entradita para el blog.
viernes, 16 de mayo de 2008
Libros, libros, hojas.
Deja el móvil sobre la cama, el ordenador apagado, desactiva el buzón de voz.
Ahora coge mi mano y deja que te lleve a ese lugar dónde se respira paz, silencio, murmullo armonioso y desconocido, donde huele a viejo, a cultura, donde el saber se acumula en las paredes.
¿Quieres saber a dónde te llevo?
La librería del centro comercial, un jueves a las 15:30 de la tarde.
No hay nadie, tú, yo y ellos, los libros.
Mis ojos se deslizan por miles de títulos, viejos, nuevos, feos, aburridos, originales.
Y mis dedos tocan lomos pulcros, sintéticos, aterciopelados, gruesos, finos.
Cuando tenga miedo, llévame allí, recuérdalo.
Porque sólo allí mi mundo se reduce a páginas.
Porque en mi soledad estarás tú y de fondo millones de escritores.
Sólo allí podré recordar cual era la belleza de este mundo.
Si algún día me pongo enferma, sólo me curaré allí.
Si muero, revíveme allí.
Si vivo, mátame alejándome de ellos.
Libros, libros, libros, libros.
Que sensación más placentera me sacude cuando camino entre vosotros, mientras desde vuestro púlpito me observáis altaneros, pues a cada paso que doy rompo la armonía que estáis creando, magia.
Gracias.
Porque mientras exista un libro en este mundo habrá razones para seguir creyendo en el ser humano.
martes, 13 de mayo de 2008
10 mayo
Ha llovido, pero el agua ya no cae.
Está en los charcos, en las suelas, en las plantas y en el aire y del aire se impregna en mi cabello y estropea mi peinado. Pero no importa, realmente hoy no me importa y no sé porqué.
Llego a la esquina, no hay nadie más allí, sólo yo y un pequeño gato marrón, pero se va corriendo al verme. Entonces tengo frío, necesito un abrigo gigante de esos que podrían usarse como edredón, pero sólo llevo puesta una camiseta de tirantes y por encima una chaqueta de algodón.
Apareces...y deja de hacer frío, y no me pitan los oídos, no hay coches, no llueve, no hay agua en el aire, contigo...
Llegas, poniéndote a duras penas la chaqueta, creías que no haría tanto frío, igual que yo.
¿Dónde vamos? ¿Dónde quieres ir?
Adonde tú quieras, sonreímos y la conversación se queda ahí.
Se calla el mundo para que me mires de reojo y susurres ¡venga di!
Y no te respondo, realmente no sé dónde quiero ir, ni siquiera sé que hago un sábado a las 10 de la noche aquí, pero no hablo, realmente no hablo porque quiero que el tiempo se detenga aquí.
Tarde...ya es un recuerdo, la esquina, tú poniéndote el abrigo y yo...
Caminamos por la acera sin rumbo, me preguntas te pregunto, me cuentas, escucho, te cuento, escuchas, silencio, ¿en qué piensas? Risas.
Eres la primera persona que conozco que tiene atracción por los charcos, ¡no te rías de mí! no lo hago...
Ven, súbete aquí.
Y desde lo alto el mundo parece más pequeño, menos importante, más gris.
Me acompañas a casa, un abrazo un beso un abrazo un beso un abrazo un beso...éste más largo.
Te sonrojas en la oscuridad.
"Pensaba tenerte cerca todos los días"
¿Me dejas?
Sí.
Y florecen las flores más pequeñas del jardín, esas que nadie había dejado crecer antes.
domingo, 11 de mayo de 2008
FELIZ

Muy poco puedes hablar
y tanto quieres decir,
no te dejan expresar todo lo que yo valgo para ti.
Hoy te puedes conformar
con un beso y nada más.
lunes, 5 de mayo de 2008
Cerrado por estrés. Abrimos el 19 de mayo. Perdonen las molestias.

Firmado, La nieta del impresor.
domingo, 4 de mayo de 2008
A mi madre
Se va y cuando regresa parece que nunca se fue porque supo dejarlo todo perfecto.
Se va y si tarda un poco más en volver ninguno sabe atarse solo los cordones.
Es cuentacuentos, enfermera, cómplice, amiga, modista, jefa, superheroína, cocinera y chófer.
Es reina de su casa y del mundo.
Es valiente y cuando llora el mundo se para a observarla, porque tiene que estar sufriendo mucho para hacerlo.
Es capaz de todo por luchar contra la injusticia. No le importa lo duro y empinado que sea el camino, si es necesario subirlo lo hará descalza.
Es ella, sin añadir más palabras, porque sólo con sus ojos ensombrece el firmamento más bello.
Sin ella nada tendría sentido y hoy y mañana y siempre le agradeceremos que esté a nuestro lado.
Para esa mujer. Para mi madre.
Te quiero.
sábado, 3 de mayo de 2008
A filosofar...

viernes, 2 de mayo de 2008
Adiós, Abril
