domingo, 16 de noviembre de 2008
Posdata
Qué difícil es...amar.
O por lo menos amar sabiendo que es demasiado pronto para quererse demasiado.
Has vuelto y encima me haces feliz...¿cómo lo haces?
Lo bueno de todo esto es que ya no tengo miedo a nada, gracias a ti.
C.P: 88888
Querido tú:
Este mes está resultando, como siempre, nostálgico, deprimente y solitario. Pero bueno, como siempre dicen, uno debe ser optimista asi que pienso que sin noviembre no hay abril.
No te echo nada de menos, pero nada, nada. Será porque no te veo, porque no hablamos, porque me entero por rumores de que se te ha visto con otras, porque me demostraste poco antes y ahora lo reafirmas. No te culpo, la culpa fue mía por darte demasiado y malcriarte. Que ingenua de mí, aquellos días, cuando te preguntaba si yo era especial para ti; me respondías que sí, que no tenía por qué preguntarlo y luego colgabas el teléfono y olvidabas mi cumpleaños, nuestra cita, mis alergias o alguna manía tonta como que no me gusta beber vino.
Explícame entonces...es una curiosidad...¿por qué te atreviste a decirme que me querías?
Que manera más tonta de malgastar una palabra. Decir te quiero no puede ser algo que se diga demasiado y a todo el mundo, pues pierde valor. No se puede querer igual a todo el mundo, y la gran verdad es así, cuando se quiere cuesta decirlo, por eso sale poquitas veces pero con mucha fuerza.
Te escribo esta carta que nunca leerás, sólo porque necesito poner en orden mis prioridades. Por fin sé que es cierto, te estoy olvidando y no he tenido que hacer nada. Sólo dar voz a mi yo racional. Algunas veces me asaltan pensamientos y tengo miedo. Pienso que por tu culpa ahora me da miedo confiar en el amor y me vuelvo obsesiva, calculadora, sopeso las palabras antes de hablar, ¡incluso los versos antes de escribirlos! Como Juan Ramón Jiménez corrigiendo sus poemas antiguos para llegar a la perfección...¡no por favor! No quiero ser eso.
Quiero enamorarme tanto que no recuerde cómo se camina, de tanto flotar y flotar.
Y los batacazos emocionales...bueno, bien dicen que se aprende a sufrir a amando y a amar sufriendo.
Qué cosas...
Hace sol, he desayunado chocolate con fresas y hace un rato que The Cranberries cantan en mi salón.
No vuelvas, ni como amigos porque me arriesgo a caer de nuevo. Déjame seguir.
Un abrazo.
viernes, 14 de noviembre de 2008
How wonderful life is now you're in the world

jueves, 13 de noviembre de 2008
España: Así nos va
No lo entiendo.
Hubo republicanos asesinos. Sí.
Hubo fascistas asesinos. Sí.
Hubo inocentes que murieron sólo por pensar diferente. Sí. Y de los dos bandos.
Pero aquí nadie habla de la guerra, aquí se habla de los que vencieron e instauraron su régimen.
De los que asesinaron, torturaron, reprimieron, forzaron, destruyeron y amordazaron para mantener el control, para arrasar con aquellos que se negaban a dejar de ser libres.
Piensa durante unos minutos en tus padres.
Ahora imagina que fueron fusilados y sus restos están reposando en fosas comunes localizadas.
¿Sientes dolor?
Así se sienten cientos y cientos de hijos y sobrinos que sólo desean dar un sepulcro digno a los restos de sus seres queridos.
Si hay gente que llora recordando, también hay gente que llora porque jamás podrá recordar, ya que alguien apretó un gatillo y se llevó los recuerdos demasiado pronto, demasiado pronto para poder recordar.
Y esto no lo digo por tener los ideales que tengo, que también. Sólo hay que ser justo.
Si la República hubiese ganado esa guerra, sabemos de sobra que también hubiese habido represión para el bando fascista (seguro que no tan cruenta, pero ahí ya me meto en subjetividad...) y hoy en día, si un hijo de un soldado nacional pidiese recuperar los restos de su padre fusilado, ¿alguien se atrevería a negárselos? ¿acaso alguien tiene tan poca humanidad?
No hablamos de ideales ni creencias, sólo de justicia.
El hombre que mata es asesino, sea la causa que sea, el fin o el ideal.
Por lo tanto...dejémonos de izquierdas y derechas, de remover el pasado o dejarlo reposar...y pensemos en lo que realmente importa, honrar a los que se fueron cuando todavía tenían mucho por vivir.
Puedes ser republicano o franquista, pero no puedes obcecarte en lo que crees.
Porque hay que promover la tolerancia...pero hay cosas que no se pueden respetar.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Mundo real
Él era ciego.
Y esta no era la típica historia de amor en la que uno veía y el otro hablaba.
Sencillamente ellos eran felices.
Tenían un bebé acondroplásico.
Y una hija mayor que iba en silla de ruedas y se había quedado embarazada.
La madre de ella era deficiente y el padre de él, era esquizofrénico.
Los abuelos fueron prisioneros de guerra y la hermana de él, fue una mujer maltratada.
Un primo segundo de ella vivió el Holocausto en Berlín.
La mejor amiga de su hija era judía y lesbiana.
Sus vecinos del cuarto derecha eran del Atleti y la rumana que regentaba la tienda de comestibles había dejado 4 hijos de 3, 4, 6 y 9 años en su país.
El guatemalteco que vendía revistas en el kiosco decía que conoció a Rigoberta Menchú y un africano de dos metros 15 le escuchaba contar historias interminables.
Un comunista se escondía en el sótano del edificio y una anciana de 96 años le bajaba todas las mañanas sobaos y leche caliente.
Un día llegó un hombre al barrio haciéndose llamar "el presidente de los EEUU...".
Nadie le hizo caso.
¿Acaso él por ser él era más importante que cualquiera de los que he nombrado?
Poder...¿acaso es necesario?
No lo sé...quizás no todo el mundo tenga la vida que quisiera, pero por lo menos disfrutan haciendo lo que hacen.
Puedes no tener vista y no verás la belleza del cielo.
No poder hablar, o peor, no poder reír porque nunca escuchaste a otros hacerlo.
Puedes medir un metro o estar postrado en una silla de ruedas que te impida echar a correr.
Puedes tener un hijo a una edad muy temprana y ver chafada tu idea de estudiar, trabajar, salir, etc.
Puedes no ser cómo los demás, ser diferente. Haber sufrido o haber disfrutado la vida.
Haber nacido en un país libre y rico o en uno que se muere día tras día.
Puedes vivir encerrado o creer que la muerte no es final, sino el siguiente paso.
No vayas por el mundo imponiendo tus ambiciones al resto, porque nadie tiene tus mismos sueños, pero si quiere ser igual de feliz que tú, pero haciendo otras cosas.
martes, 11 de noviembre de 2008
Un abrazo

lunes, 10 de noviembre de 2008
Hasta siempre
Y es como volver a empezar, como intentar seguir, es convencerse de que no te olvidaste nada en la habitación del hotel y salir de allí sin mirar atrás.
No sé, como decirte esto. Espera que lo intente...
Te quiero.
Al final no era tan difícil, pero me daba tanto miedo...
Sobre todo ahora, que sé sin lugar a dudas en que punto nos encontramos.
Yo en el filo de lo imposible, lo inestable.
Sentada en un dedal que hace el pino, mientras tú me das la espalda pensando en qué diccionario se encuentran definidos todos mis desvaríos.
Y muevo mis pies, no llego al suelo.
Me gustaría pedirte la mano y después darte a elegir el lado de la cama, cruzando los dedos para que no escojas el que quiero yo.
Y saber que aunque lo hagas me dará lo mismo, porque dormir a tu lado es como acariciar algodón, oler una cesta de fresas o mirar cómo una abeja bailotea sobre una flor, desconociendo que el polen se irá con ella.
Pero mejor vete, mejor para mí, para ti no lo sé, porque nunca me has dejado claro si soy una frase, un capítulo o una hoja con la esquina doblada en tu vida.
¿Me preguntas qué eres tú?
Déjame pensarlo...¿todas las palabras?
Quizás no merezcas tanto...
Me he dado cuenta...no sé, de que te he dicho que te quiero y no has contestado...
Supongo que me quedo con los dos lados.
Mejor me voy, me llevo el dedal por si me encuentro con otro y a lo mejor se quiere parar a escuchar un ratito mi voz.
Hasta siempre.
jueves, 6 de noviembre de 2008
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Lo que no vemos
- Bien...bueno, no sé cómo empezar. Iré al grano, ¿sabe?, bien...odio a la gente.
- Mmm...continúe.
- Sí, odio a la gente. Soy antisocial. Pero no veo que sea algo malo ¿sabe?. Odio a la gente que me rodea porque no la soporto, no soporto a nadie. Me dan lástima al principio, luego asco y acabo teniendo que largarme del sitio en el que esté porque sino sé que acabaría asesinando a alguien.
Jajajajajaja, bueno, asesinar digo, eso es algo que me encanta hacer.
- A ver, a ver...cálmese, le encuentro excitado.
- ¡No estoy excitado! ¡Qué pasa! ¿Usted también piensa que estoy loco?
- No. No lo está. Soy psiquiatra, por eso ha venido usted a mí ¿no?
- He venid porque quiero compartir con usted mi horrible secreto.
- Bueno, pero usted quiere curarse ¿no?
- ¡Que no estoy enfermo! ¡Me gusta matar!
- ¡Cálmese y vuelva a sentarse! A ver, haremos un listado de cosas que le molesten de la gente, así sabremos por donde empezar. Dígame cosas que le causen molestia de los demás, no se limite a físico o comportamiento, diga todo lo que piense.
- Vale. Pues odio que me rocen en el metro, me agobia muchísimo. Odio a los chinos y a los de raza negra, a las mujeres teñidas de rubio, a los niños pequeños y a los adolescentes. Odio el olor a menta. No me gusta ver a alguien tocarse la nariz, o chuparse la mano y luego tocar un botón de un ascensor, o una barra de un bar, o tocar algo que yo voy a utilizar después. No me gusta que se sienten a mi lado, que me sonrían, que me pregunten qué tal estoy o qué hora es. No me gusta la gente que habla alto, ni la forma de vestir de las mujeres, con sus tacones, sus escotes, sus pendientes y ese asqueroso carmín rojo.
- Sí...
- ¡Odio a las mujeres! Pero odio más a los hombres, porque están gordos, o les apesta el aliento, o se te quedan mirando sin venir a cuento, ¿sabe? me dan ganas de apretarles el cuello y no parar.
- Escuche...
- Odio a los cerebritos y a los analfabetos. Odio a la gente normal y mediocre.
- ¿Usted se considera superior al resto?
- ¡Desde luego! Soy mucho mejor que un maldito peón de obra, por ejemplo.
- ¿Entonces es usted muy clasista?
- No, porque también le odio a usted por creerse Dios ahí sentado en su estúpida butaca soltando sus estúpidas frasecillas, sólo porque cobra mucho más que yo.
- A ver, volvamos al principio e intente...
- ¡Cállese! ¡A mí nadie me da órdenes! Estoy harto de este mundo con sus reglas y normas y mierdas. ¿Yo soy libre sabe? Quiero irme de aquí.
- Puedo ayudarle.
- No no puede ayudarme, ni usted ni nadie y seguiré asesinando gente ¿sabe?, porque nunca me pillarán, mi papel en la sociedad es demasiado estable y perfecto.
- Pero...
De repente se abrió la puerta y una menuda mujer de unos 36 años asomó la nariz diciendo:
- ¿Doctor Shall? Su primer paciente ha llegado ya, ¿le dejo pasar o espero un momentito?
- Oh sí, Mery, adelante, espere que guarde unos papeles y la aviso.
El Doctor Shall se levantó de la butaca y con cuidado se colocó el cuello de la camisa. Buscó su reflejo en el espejo de la pared, con cuidado se arregló la barba y después se metió la camisa en el pantalón. Con tanto paseo, levantándose del diván y sentándose en la butaca una y otra vez, había acabado sudando y con la ropa fuera.
Se sentía eufórico, pero lo que más le hacía disfrutar era la sensación de que sólo él sabía la verdad, su verdad.
Volvió a poner el cojín que había lanzado contra la ventana mientras gritaba que odiaba a las mujeres.
Se arregló la corbata. Colocó con cuidado los folios sobre la mesa.
Dibujó su mejor sonrisa y tras ponerse su bata blanca, abrió la puerta.
- Buenos días señora Patten. Bienvenida. Está usted muy guapa hoy.
- Gracias doctor...usted sabe cómo tratar a una mujer, sin duda.
Y mientras cerraba la puerta tras de sí, el doctor Shall cerró los ojos, como si estuviera saboreando esa sensación de odio que comenzaba a emanar por cada poro, pelo y uñas de su cuerpo. Después, girándose lentamente, abrió su cuaderno de pacientes y marcó un tic en el número uno.
- Tengo muchísimos problemas que contarle doctor...no sabe usted lo mal que estoy - decía la señora Patten mientras sacaba de su bolso un pequeño paquete de chicles de menta.
- Tranquila mujer - respondía él con una agradable sonrisa - ¿qué hago yo aquí entonces si no es para ayudarla a usted?
lunes, 3 de noviembre de 2008
Gracias de nuevo, Ismael
De esos pensamientos que te asaltan de repente, apareciendo primero como palpitaciones confusas en el corazón.
Y necesitas pensar o llorar o pasear...o un abrazo de papá o de mamá.
¡Somos humanos!
Y como siempre, tras desahogar mis inquietudes profesionales con papá, mis desvaríos emocionales con ese amigo que nunca se aleja, he puesto el lazo final a esta tarde de noviembre con mi amante por palabras, aquel que me enamoró con su voz y su pluma, con su guitarra y su corazón:
Ismael Serrano.
Si tuviese que cubrir totalmente los deseos de mi corazón debería escribir unas 30 canciones ahora.
Pero como me gusta elegir una entre muchas, hoy me quedo con ésta...que, como siempre, ha conseguido relajar mi ansiedad, mis miedos y encender vestigios de luz en mis entrañas...
Preciosa.
Al escucharle consigue trasladarme a esa Edad Media de los cuentos de princesas, como ese trovador colgado de un árbol que canta para nadie...para mí.
http://www.goear.com/listenwin.php?v=fc4bc2f
Y ahora te miro tras tantos años.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Sólo un consejo...
No dejes que nadie te juzgue por elegir mal sin haberse parado a escuchar tus motivos.
No tengas miedo a equivocarte.
Sé realista.
Sólo los que viven la vida al 100% pueden permitirse el arrepentimiento.
Es mejor arrepentirse de algo que has hecho.
Arrepentirse de algo que NO hiciste es una espina que jamás se desprenderá de tu alma.
Vive el presente, por si no hubiese futuro.
Vive el presente, para el futuro.
Vive.
Hazlo de tal manera...
Que nunca sea demasiado tarde
Para decir te quiero, para pedir perdón, para marcharse, para volver, para empezar otra vez...
Para continuar.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Habitación 103
Por mucho que intente definirlo no encuentra la palabra exacta, ese afortunado puñado de letras que pueda expresar lo que ahora mismo está sintiendo, mientras abre los ojos despacio...muy despacio, pestañeando suavemente, saboreando el olor que cubre la almohada, las sábanas y su propio cuerpo.
Su cabello ondulado cae sobre la cama, extendiéndose como las olas del mar sobre la arena, sus piernas desnudas acarician el tacto del somier y, tumbada boca abajo, puede sentir todos y cada uno de los poros de su piel despertando.
La luz del sol se cuela por las blancas cortinas y el aire fresco que queda despues de la lluvia intenta curiosear, filtrándose por las rendijas de la ventana.
La habitación en calma parece imperturbable. Parece incluso que Madrid por un momento huele a sal y lo acuna un mar frío y cientos de paradisiacas palmeras.
Se podría decir que aquello es el cielo.
El oxígeno reacciona con millones de moléculas de amor, moviéndose de aquí para allá, uniéndose, rompiéndose, fusionándose.
Y antes de que ella pueda incorporarse, una mano grande y cálida toca su espalda, con cuidado, como si fuera a acariciar una pompa de jabón. Y siguiendo la línea que dibuja su columna sube hasta su cuello, y después, sólo siente el calor y la intensidad de unos labios mojados, empapados de agua, y un susurro "Buenos días melocotón...".
Se gira hasta encontrarse con sus ojos.
Es inexplicable.
Nada ni nadie diría que el mundo no es un lugar maravilloso para vivir.
martes, 28 de octubre de 2008
Un beso

domingo, 26 de octubre de 2008
Amigos - Asos
Y menuda razón tenía aquella mezcla entre pulpo y mujer llamada Úrsula que le robaba la voz a la preciosa pelirroja aventurera.
A veces la vida nos pone en aprietos emocionales. A veces temes actuar por miedo a no hacer lo correcto, me refiero a tomar decisiones que pueden traer consecuencias desconocidas, o caer en situaciones que para ti son vivencias y para otros errores.
Los amigos están ahí para guiarte.
Una persona que siempre te dice "Sí" o "¡Que bien!" cuando le consultas dudas que te persiguen, no es un amigo. Porque no le importa lo más mínimo que te puedas equivocar y sufrir, no le preocupas en absoluto.
Un verdadero amigo se enfada contigo si no le gusta lo que haces. Intentará comprenderte, pero te recordará cosas que para nada se acercan a tu visión rosa del mundo. Pero es así, quién bien te quiere te hará llorar.
Nadie busca encontrar una amistad basada en el "yo te hago feliz siempre, diciéndote lo que quieres oír, sin decirte nunca la verdad, así cuando te metas el castañazo también estaré ahí para verte llorar".
No...
Queremos una amistad que no nos juzgue, que no malinterprete nuestros sentimientos o pensamientos, que comprenda que somos una olla a presión en la que burbujean cientos de hormonas e impulsos, que sepa que estamos vivos, que nuestro corazón es como un ente vivo que cada día se despierta de un humor, o con un sentimiento.
Que nos diga lo que no queremos oír.
Que sonría cuando nos vea disfrutar.
Que nos crea cuando le digamos que vamos a estar en pie.
Que nos mire a los ojos, y se ilusione con nuestra alegría más insulsa e insignificante.
Dos personas que fuman porros juntas no son amigos.
Que cantan, se abrazan y saltan juntos cuando están borrachos.
Que se provocan para realizar malos actos, que se mueven por envidia o materialismo.
La sociedad, por comodidad, utiliza el denominativo amigo con una facilidad pasmosa.
Y es erróneo.
Tener el título de amigo es costoso y gratificante, y al igual que un título real, lleva tras de sí un continuo de esfuerzos, horas aplicadas, sudores y penas, risas y felicidad. Eso es la amistad.
Y si te paras a pensarlo tendrás realmente pocos amigos y todos muy distintos entre sí.
Y luego muchas personas que están ahí, a las que tú también llamas amigos, pero sabes que sólo son conocidos, gente que aprecias o con la que puedes hablar.
Deberían inventar una palabra nueva, "asos", por ejemplo (es lo primero que me ha venido a la cabeza) para designar a todos aquellos que están ahí pero no han conseguido el verdadero título.
Quizás voy a crear moda con esto. (No creo, ni que mi blog lo leyera alguien de la Real Academia Española).
Hoy me apetecía reflexionar sobre mi entorno.
Y como tantos domingos le doy al botón "Publicar entrada" con una sensación de bienestar.
Tengo mucha suerte, tengo muchos amigos y son de esos que también me hacen a veces llorar.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Cosas que me gustan del metro
¿no? Hoy no toca filosofar...
Me gusta el olor de la lluvia, el olor del pan caliente, y más el olor del pan caliente cuando también huele a lluvia. Y el calor humano del metro cuando allí afuera hace tanto tanto frío...
También me gustan los ancianos que visten en vaqueros, y si también se ponen zapatillas de deporte me gustan más.
Me gustan las madres que llevan despeinados a sus hijos, y les visten con colores que no combinan, me gustan los bebés que chupan las barras del metro...
Y los señores que tienen cara de bondadosos porque van ausentes esperando que llegue su parada mientras ponen una media sonrisa, porque se les encuentra pocas veces entre los pasajeros, esos pasajeros que ponen cara de asco cuando te miran.
Me gustan los matrimonios, de esos que llevarán casados toda la vida, porque el marido susurra "siéntate" al ver un asiento vacío, y la esposa le responde "que no que no que voy bien", y él se queda pendiente, observándola, esperando que ella le pida algo para dárselo al momento.
Me gustan los niños de 13 años que por primera vez van al instituto, y les brillan los ojos porque se sienten adultos cogiendo solos el metro.
Me gusta ir en silencio, y ver como contorsionistas desconocidos doblan sus cuellos, vencidos por el sueño, porque parece que van a romperse de un momento a otro.
Y mirar fijamente a alguien, porque sabes que te mirará y al segundo mirará hacia otro lado, pero al segundo volverá a mirarte esperando no coincidir otra vez, y si coincidís, esperará otro rato...y luego volverá a mirar.
Me gusta la gente que va leyendo el periódico al de al lado, y también los que escuchan las conversaciones de los demás. Podrías inventarte una vida, decir que eres millonario y que se te ha estropeado el yate, pues por unos instantes te sentirás importante pensando que esa viejecilla de anteojos diminutos cree que es verdad.
Me gusta pensar que mientras yo estoy aquí, en otros trenes, a otras horas, otras gentes viajarán, irán y vendrán...con sus vidas metidas en los bolsillos.
Me gusta equivocarme cuando juzgo a alguien por su aspecto, porque a veces (que tonta soy) me olvido de que detrás de un estilo de vestir, un peinado, un maquillaje o una forma de hablar, hay mucho más que no se ve a simple vista.
Me gusta...que no me guste nada madrugar.
Porque cuando llego al tren se me olvida todo al ver a otro viejecillo con vaqueros.
sábado, 18 de octubre de 2008
¿Qué se dirá aquella pareja?
No me importa nada, nada más, si estoy contigo.
Nada más que no sea mirarte tontamente sin motivo.
Me gustaría vivir un cuento idílico, donde tu seas el calor y yo un abanico...de encajes.
Tu la flor, yo las abejas. Y si sigo con metáforas me dejas...no te gustan las cursilerías que puedo inventar por molestar...
Ríes...y el mundo no se detiene, dejémonos de tonterías, lo único que ocurre es que me enciendes las pupilas, las mejillas...mi propia vida,
se detiene porque ríes cuando me miras, y yo me río porque me hace gracia como se enrojece tu naricilla.
Sí. Cómo quisiera colgarme de tu mano todos los días y esperar a que venga alguien que nos diga "despídanse ya...", porque tú y yo solos no sabemos ni contar 1,2,3... ¡y qué le voy a hacer! si mi cabeza se vacía para llenarse de adjetivos que te describan.
Bésame...
Y cierra los ojos conmigo, que aunque sepa que esto no es "Romeo y Julieta", sé a ciencia cierta que si tú te vas...me iría contigo.
jueves, 16 de octubre de 2008
De tren en tren.
martes, 14 de octubre de 2008
Desvariando en mitad de octubre
¿Qué dices? ¿Qué me dices corazón?
¡Dios mío me había olvidado de ti!
Pareces hambriento...toma, come....¡cómete el mundo!
Y luego descansa...te avisaré si llega alguien.
Ah, ¿que no te moleste nadie? ¿y si es importante?
Bueno, si tú lo dices...
¿Sabes corazón? No sabía que existía alguien que sin avisarme antes pudiera despertarte.
¿Cómo dices que se llama?
¿Qué? ¿Cómo? ¿Todavía no lo sabes?
Escribiré una nota y la meteré en un globo....
"Ven pronto...¿vale?"
domingo, 12 de octubre de 2008
Yo creo en los niños que adoptan elefantes

jueves, 9 de octubre de 2008
Lejos, muy lejos de la ventana.

viernes, 3 de octubre de 2008
Me gusta
Me dices adiós con un guiño, con la mano, con un abrazo inesperado, con una sonrisa, con risa, con resignación, con ilusión.
Me gusta ver como te alejas porque sé que no lo haces para siempre.
Me gusta que me guste todo de ti, hasta lo que no debería...gustarme.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Punto seguido. Nueva humanidad.
Quién se lo iba a decir...a sus 79 recién cumplidos, que se iba a encontrar ahí. Antes de subir pensó que si siendo niño hubiese sabido que un día viajaría en una nave espacial, habría pasado toda su vida ilusionado, al fin y al cabo iba a cumplir su sueño, pero los motivos reales le causaban tanta angustia que ese recuerdo, él rodando metido en una caja de cartón, se desvaneció en cuestión de segundos con los gritos de los soldados.
Mientras ascienden piensa que su vida ya no tiene ningún sentido. Sus raíces se quedan ahí sepultadas. Una voz metalizada da instrucciones, pero parece que nadie escucha. Surcar el cielo parecía algo maravilloso cuando se recitaba en poesías, pero hacerlo mientras ves cómo tu planeta está muriendo y tú le abandonas...no tiene nada de feliz.
Jesús vuelve a llorar. Las evacuaciones han sido tan rápidas en cuestión de meses que no recuerda cuando empezó todo. Sólo sabe que él siempre tuvo esperanzas en que los ricos y poderosos solucionasen lo que estaba ocurriendo, pero parece que se equivocaba.
Primero fue el agua..., lo cubrió todo. Las televisiones no dejaban de repetir que Islandia, Venecia, ¡Las Islas Baleares!, todo estaba desapareciendo bajo los mares y océanos.
Su mujer le decía desde su mecedora: Jesús...la Tierra se está suicidando...
Y él no sabía si creer a esa anciana ya demenciada o seguir creyendo que era imposible que fuese verdad.
Después llegaron las sequías y lo primero que desapareció fueron los cereales, detrás el ganado, y después miles de ganaderos y agricultores manifestándose por las calles. Jesús lo veía todo por su pequeño televisor, y no daba crédito. ¿Será verdad?, pensaba aterrorizado, y su mujer le repetía que no se que "Gaya" o "Gaia" se estaba vengando por fin de todo lo que le había hecho la humanidad.
El amor de su vida murió a las pocas semanas, unos días más tarde el gobierno envió camiones con bombas de oxígeno a las poblaciones. El aire se estaba acabando.
La televisión dejó de emitirse porque nadie iba a trabajar. La lucha por sobrevivir hizo resurgir la cara más cruel del ser humano: los robos, asesinatos incluso, el hambre, el miedo a lo desconocido...
Jesús se resguardaba en su sillón mirando por la ventana. Hacia varias semanas que el calor era insoportable. En pleno enero y en Burgos había 42 grados.
Quién lo diría...
La voz metalizada ha cesado. Jesús se despierta. La mujer que está a su lado le dice que se desmayó al no soportar la presión. La gente aplaude. Están fuera de peligro dicen.
Lentamente se asoma por el ventanuco de la nave. Todavía se ve la Tierra.
Siente un escalofrío porque piensa en todos aquellos millones de personas que se quedan allí agonizando. África está oculta bajo nubes negras, Europa casi no se distingue, el color marrón se extiende por todos los continentes, no hay nada verde, Colón llora desde algún cielo al ver como el océano se traga América.
Y Jesús llora con él.
Lo hicimos...piensa. Y lleva razón, al final matamos a Gaia cuando ella nos lo estaba dando todo. Y Dios no hizo nada, simplemente se dio cuenta de que si no sabíamos valorar lo que teníamos, era mejor empezar de nuevo con otra humanidad.
En su cabeza retumba la voz de su esposa: "Y cuando llegue ese día no tengas miedo, sólo piensa que al final teníamos razón. A la mierda las guerras, las naciones, los himnos y las fronteras. A la mierda los idiomas, las costumbres y la religión. ¡A la mierda todo! Cuando todos nos vayamos al foso, Jesús, lo único que importará es ser persona y aún así los que tengan buenos gobiernos se salvarán ¡los pobres no!. Maldita sea que no esté yo para vivirlo...A la mierda las leyes que no se cumplen, y las cárceles, y los sanatorios. Los hospitales...las medicinas...¿de qué sirve un economista ahora? ¿eh Jesús? ¿Y un presidente de la ONU? ¡A la mierda todos! Si no sabemos cuidar el planeta de que nos sirve...¿De qué nos sirve estar vivos si no somos conscientes de dónde estamos? Una panda de egoístas es lo que hemos sido Jesús y así nos ha ido...pero por nuestra culpa morirán los únicos seres puros, los animales y plantas...la madre que nos parió Jesús...que pena damos. Por eso no tengas miedo, tú sonríe, y despídete de Gaia con un gracias por todo, porque detrás de nosotros vendrá algo mejor, seguro. Un planeta con nuevo nombre y nuevos dueños. ¿Quién te dice que no fue así alguna vez...?"
Cuando la Tierra ya sólo parece un punto a lo lejos...Jesús sonríe.
Gracias por todo - susurra.
Y la fuerza de su mano se desvanece para siempre...
domingo, 28 de septiembre de 2008
Adela
Juguetea con los pendientes, ordena los bolsos, acaricia los pañuelos y palestinas de colores y si le sobra tiempo, imagina cómo un viajero despistado, un empresario con maletín, un cantautor en potencia, un escritor estancado en su segundo libro, un turista francés...en fin, un príncipe azul llega a su tienda y se enamora al instante de ella.
Sonríe al pensar que lleva fantaseando tanto tiempo, que hasta se sabe las historias de memoria.
Lo más triste es que nunca llegaron a hacerse realidad.
Pero aún así no se rinde, total, imaginar es gratis. Si le cobrasen 20 céntimos cada vez que piensa en su hombre ideal ya habría tenido que hipotecar hasta sus pestañas.
Su cabello negro ya deja entrever algunas canas, su vista ha perdido eficacia pero mantiene el fulgor de una quinceañera en plena adolescencia. Su cara no se esconde bajo capas de maquillaje, simplemente está adornada por un poco de colorete y carmín barato que mancha sus dientes.
Le gustaría parecerse a Angelina Jolie, simplemente porque en el cartel del enfrente donde se anuncia su última película sale guapísima. Hace 3 semanas quiso ser como Nicole Kidman.
Quién se lo iba a decir...cuando su marido decidió que casarse con ella había sido un pequeño error sin importancia y se había fugado con la vecina del primero a Tenerife.
Y allí se quedó la pobre de Adela, en su piso de Madrid, lleno de mugre y de bandejas de comida precocinada.
El mundo podría haberle quedado grande y podría haberse hundido, convirtiéndose en un alma en pena que vagase por las calles gritando a los cuatro vientos que su vida era una mierda sin sentido.
Pero Adela optó por seguir viva.
Sin dinero, sin trabajo, pero con una sonrisa de oreja a oreja.
- Le quería y él a mí no, entonces, ¿de qué me sirve recordarle? - les decía a los camareros del bar que comenzó a frecuentar demasiado.
- De nada señora, y será mejor que vaya terminando su copa de vino que cerramos ya.
Y Adela sonreía, qué bien se le daba, pensando que en casa no estaría tan bien como allí.
Cuando en uno de sus viajes de regreso descubrió el cartel de "Se necesita dependiente" en aquella tiendecita de la parada de metro Bilbao, supo que Dios desde alguna parte estaba intentando decirle algo.
Y entró. Y desde entonces allí puedes encontrarla, con sus deportivas blancas y negras, sus vaqueros de campana, su jersey marrón encima de su camisa roja o a veces naranja, sus pendientes amarillos y su pelo largo cayéndole sobre la espalda.
Se siente guapa aunque sabe que hay mujeres mucho más bella que ella.
La semana pasada, mientras atendía a unas chicas empeñadas en comprar 5 pulseras a 3 euros cada una, por 8 euros, no se dio cuenta de que un hombre de mediana edad se quedaba mirándola desde el cristal.
Ni el lunes. Ni el martes. Mi el miércoles. Ni ayer. Ni hoy.
Pero ahí se queda. Se esconde un poco para no asustarla y la mira, le gusta mucho cómo sonríe.
- ¿Quiere algo?
Y Fernando da un respingo cuando ve que Adela se está dirigiendo a él.
- No...sólo estoy dando una vuelta.
- Debe aburrirse un poco, ya sabe, en mi tienda siempre puede encontrar un poco de conversación y caramelos de menta.
- Oh, gracias...pues vendré...me voy...tengo que seguir...hasta luego.
Y Fernando se ajusta su placa de guardia de seguridad y baja con paso torpe por la escalera del metro.
Qué más se puede decir...no hace falta que relate un final bonito, ni esperado, simplemente es fácil pensar que el amor nunca llega tarde, puede llegar muchas veces, o no llegar nunca. Lo importante es obligarte a pensar que si sonríes...abres muchas puertas y ventanas.
Adela no se parece a Angelina Jolie, ni a Nicole Kidman. Se pinta mal los labios y tiene que comer caramelos de menta para que su aliento no huela mal. Lleva ropa que se compró hace varios años y su cuerpo es el soporte de la flacidez, celulitis y vejez.
Pero cuando sonríe consigue que el mundo se pare...
sábado, 27 de septiembre de 2008
Queridos egoístas del mundo
viernes, 26 de septiembre de 2008
La oreja de Van Gohg - Jueves
Porque todos nos morimos por vivir una historia de amor...que sólo salga en las películas.
Encontré esta canción y me emocionó por lo bonita que es la historia que relata, pero cuando me quise dar cuenta, por el título, por la letra...descubrí que escondía una motivo en recuerdo a un día que resultó ser fatídico para todos aquellos pasajeros del tren.
Entonces he comenzado a llorar.
Es preciosa.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Algo en mi mano
No sé que es, parece suave, hace ruido cuando inspira y expira, pero no es molesto, es como una melodía que apacigua todo lo que me rodea.
A veces se mueve. Se gira sobre sí misma y se encoge de nuevo, con las manitas bajo la mejilla.
Creo que esta cosita tiene vida.
Me hace cosquillas con el pelo.
Quizás se va a resfriar, pienso, porque tengo las manos un poco frías, si pudiese dejarla unos segundos en un lugar blandito, mientras las caliento.
Parece que está cómoda, está soñando.
Puede que sueñe conmigo, que sueñe que duerme sobre mi mano y así cuando despierte crea que los sueños sí se hacen realidad.
Me pregunto qué estará pasando por su cabecita, mientras no tiene ni la menor idea de que estoy aquí, observando, esperando que despierte y quizás se aleje volando de nuevo.
Es tan bonita...no sé que será, pero me ha hechizado.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Abre tus alas y echa a volar
No importa el qué o el porqué, tan sólo te acuerdas de que ahora todo está en calma.
Maldita costumbre cómoda, piensa tu ángel de la guarda al verte, pues con el paso del tiempo hasta él mismo se ha cansado de ver cómo sus consejos sólo sirven para secar tus lágrimas y luego se arrugan en el fondo de la papelera.
Hasta él siente rabia. Rabia porque no comprende cómo se puede sentir amor por alguien que no te respeta, que te hace llorar más que reír, y que se esconde bajo un sentimiento que tú si sientes pero él no.
¡No te das cuenta de que no existe amor!
Cuando las palabras no reconfortan, sino humillan, no hay amor que valga.
Y yo no lo comprendo.
Comprendo lo que es amar, lo que es sentirse querido, lo que es encontrarse con esa persona y descubrir que el mundo no importa, que el tiempo se para, que el tren de tu vida no sigue si él o ella se bajan de él.
Pero no comprendo cómo puedes sentir todo eso después de todo lo malo que te ha hecho vivir.
La balanza se ha roto por el peso excesivo que había en el brazo de los malos momentos.
¡Abre los ojos!
¡Deja de engañarte!
Un beso es algo perfecto, pero es un puñal si te lo dan después de haberte insultado.
Sobre todo cuando esos insultos sólo te dicen lo insignificante que eres en el mundo.
No te lo creas.
Y a él no le creas ni una sola palabra. Mírale, es una serpiente venenosa que cuando abre la boca sólo hace daño. Porque lo que más le duele es sentirse inferior a ti.
Aléjate, por mucho que te duela, por mucho que tu corazón crea que es tu razón de vivir. No.
Antes que él estás tú. No te engañes.
Quiérete.
Valórate.
No te conformes, no tengas miedo a dar pasos importantes, lleva las riendas de tu vida.
El miedo sólo es una barrera de niebla que desaparece al avanzar.
Vive, preciosa, abre tus alas y echa a volar.
Ayer vi una película recomendada por una amiga mía, "Te doy mis ojos" de Iciar Bollain, y me gustaría recomendársela a todo el que tenga un ratito de tiempo libre, porque aunque no entiendo de cine, creo que es bastante buena, que sus actrices y actores (Laia Marull, Luis Tosar, Candela Peña, Rosa María Sardá...) son brillantes y que la historia que cuenta es tan realista como aterradora, con momentos en los que no pude evitar llorar o sentir escalofríos.
Ojalá algún día podamos sentirnos orgullosos de que hemos acabado con la violencia de género.
A todas vosotras.

viernes, 19 de septiembre de 2008
Soñando
Seamos trapecistas a la hora de llevarles al colegio, y corramos montados sobre avestruces, mientras el pequeño termina los deberes que ayer no pudo acabar, se quedó dormido después de nadar en un océano lleno de ballenas azules.
Y cuando nos despidamos para ir a trabajar, nos miremos y nos perdamos durante tanto tiempo, que de tiempo a amanecer tres veces y a atardecer seis.
Seamos artistas desconocidos, de esos que morirán un día sin previo aviso, con una sonrisa, con su mejor vestido, cuyos nombres sólo sirvan para nombrar a otros nuevos, cuyas vidas quedarán en el olvido.
Pero seremos, que es lo importante, seremos tú y yo, seremos un ellos, seremos padres, quizás abuelos, seremos pareja, amigos, compañeros, cómplices, princesa y caballero, yo la Ilíada, tú Homero, seamos papá y mamá, seamos amantes, desconocidos, sinceros...
Y en ese circo que será nuestro hogar no habrá tapias, ni puertas, ni muros, ni nada que separe nuestros mundos.
Sólo habrá millones de motivos para dar un abrazo, guiñar un ojo, reír un rato, saltar sobre el sofá, correr sin parar, manchar, limpiar, debatir, argumentar...
Que precioso es imaginar la vida,
cuando sabes que alguien más bajito que tú vendrá detrás.
martes, 16 de septiembre de 2008
Sentimientos

sábado, 13 de septiembre de 2008
Hoy me apetece reír
Será cutre, absurda, muy conocida, con más años que el sol, lo peor...me da lo mismo.
A mí me alegra escucharla, porque siempre me río.
Espero que también os haga reír a vosotros.
Un abrazo, y gracias por pasaros por aquí.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Pepa
Sí, esa crisis, el único tema de conversación que tienen con Pepa.
Esta mañana se arregló el pelo, raro en ella, y nadie, ni sus compañeras, se percató de ello. Simplemente la miraron con esos ojos vacíos de interés por su persona y murmuraron "¿cuánto es?". Ni siquiera cuando ella canturreaba alguna canción de Julio Iglesias, su favorito, y les decía alegremente "¡Buenos días!" se dignaban a responderla con un sencillo "hola", un mísero y seco "hola"...ni eso.
Día tras día lo mismo. Buenos días sin respuesta, "¿pero ve a qué precio están los huevos?", y al ir a responder, la clienta ya estaba recogiendo las bolsas y saliendo por la puerta.
Pepa se acabó acostumbrando a ser más callada, menos amable, total, nadie la respondía, nadie le hablaba o le agradecía su buen humor. Se limitaban a despreciarla, pero ella prefería no tomarles enserio.
Lo peor llegó cuando una madre y su hija decidieron ponerse en su caja, y justo al llegar a su altura, aquella mujer de grandes pechos y pelo teñido de rojo gritó señalándola con el dedo:
"¿Lo ves hija? Si no quieres ser como ésta debes estudiar"
Fue la gota que colmó el vaso.
Una cosa era aguantar a maleducados, a divas, o a ancianos con mucho tiempo libre y muchas ganas de hablar en mitad de cola, pero eso era intolerable.
Pepa se levantó, dejó la caja abierta y se subió en su silla.
Me he cansado - gritó.
No soy licenciada, no tengo carrera, es más, no puedo decir que haya conocido mundo, como mucho he viajado a Lanzarote con mi marido una vez hace tres años. Tengo 2 hijas, las dos estudian, una está en primaria y la otra acabando la ESO ¿y saben qué le digo yo a mi hija mayor? que estudie porque debe formarse, pero si ella fuese cajera, como su madre, me sentiría orgullosa porque hace algo en la vida, gane más o gane menos, pero trabaja para ganarse su sueldo dignamente.
Yo no tengo don de palabra, por no tener no tengo ni carnet de conducir, pero me encanta leer, me gusta la historia, la política, hacer sudokus, pasear con mi perrita por el parque, contar estrellas y leer a mi hija pequeña antes de dormir.
Si por ser cajera de supermercado ustedes creen que soy mediocre, ¡adelante!, créanlo, porque yo sé perfectamente que puedo sentirme orgullosa de lo que hago. Si educan a sus hijos enseñándoles qué trabajos son dignos, y qué trabajos no lo son, por mucho que lleguen lejos serán pésimas personas y para mí, señores, ¡eso si que es ser mediocre!
Puede que por esto que estoy haciendo me despidan, pero no me importa, porque llegaré a mi casa sabiendo que hice lo correcto, algo que mucha gente no puede sentir porque vive pegada a su cartera y a su cobardía.
Buenos días, mi nombre es Pepa, tengo 54 años y soy muy feliz.
Una oleada de aplausos se extendió por el supermercado.
Pepa bajó de la silla, sintiendo una fuerte presión en sus varices, se colocó el moño y extendió su mano hacia la mujer del pelo rojo, la cual se había quedado mirándola atónita.
- Son 23 con 50, señora.
Y aquella tarde, al llegar a su casa, el marido de Pepa no supo descifrar el significado de esa mirada brillante en los ojos de su mujer.
*(Para escribir la entrada de hoy me he inspirado en un artículo que leí en la revista Pronto que regalan con el periódico de Salamanca, "La Gaceta", que relataba la historia de una cajera inglesa que se había cansado de los desprecios de sus clientes, dedicándose a escribir un blog donde da lecciones de educación. Eso la ha hecho muy famosa y lo mejor, ha conseguido ser respetada por sus clientes. Va dedicado a ella.)
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Lluvia, lluvia, vida

sábado, 6 de septiembre de 2008
Descalza

Suena una guitarra, suavemente, y fuera no deja de llover.
Subida en el sofá, hoy me apetece lanzar los cojines al aire.
Es de color morado.
Me gusta mi mundo.
jueves, 4 de septiembre de 2008
The Moldy Peaches - Anyone else but you
Puede resultar aburrida, repetitiva..sin sentido.
Me encanta esta canción.
martes, 2 de septiembre de 2008
Nunca es tarde para nacer otra vez
Los tirabuzones ya no colgaban risueños sobre su espalda, ni su vestido marrón parecía levitar sobre la pista, tan sólo le ardía el corazón como una tea encendida que espera ser utilizada para visitar una cueva demasiado peligrosa.
Le dolían los pies...
Se sentó como pudo en el bordillo, entre la muchedumbre de adolescentes atontados, chicas semidesnudas haciéndose las borrachas, chicos de 17 años con camisa, naúticos, mucho alcohol en sangre y poca gracia al bailar, desapercibidos muchachos en busca del amor y amantes empedernidos en busca de algo parecido a un colchón.
Nadie se percataba de que ella estaba allí, llorando, con el corazón roto, sujetando los pedacitos en sus palmas.
Con 15 años recién cumplidos, Bea pensaba que su mundo se quedaba ahí, en esa calle, en esa acera, porque jamás se volvería a enamorar así, porque ese chico, Sergio, era el amor de su vida y ambos lo sabían. Porque ya nada tenía sentido sin él, y lo peor de todo es que le daba lo mismo parecer idiota, ponerse el título de "la de los grandes cuernos" y acercarse a él pidiéndole que siguiesen juntos porque le perdonaba todo.
Esa inmadurez que cubría su cuerpo intentaba protegerla, hacerla creer que sí existían los finales de película, al fin y al cabo él siempre había dicho que era su princesa.
Aquella noche Bea lloró, y la siguiente, y pensó que el amor era una mierda, los hombres embusteros y las mujeres arpías, excepto sus amigas y ella.
Lloró, y pasó mucho tiempo hasta que volvieron a enamorarla, a hacerla feliz y sin querer, a engañarla. 10 años de cura intensiva se desvanecían con un sms: "xdonam, m e marxad cn Elena, l nuestr n funcionab, sper k kdemos cmo amigos ok?, bss"
Y Bea se encontró de nuevo sentada en un bordillo, preguntándose qué sentido tenía el amor entre dos personas, sin poder creer en nada ni nadie.
No...ni películas, ni rosas, ni serenatas...
El amor era una invención de la televisión, una excusa para tener sexo, un conjunto de reacciones químicas y físicas, feromonas, instinto animal...
Su vestido marrón había dejado paso a unos vaqueros grises, camiseta escotada azul y pelo suelto y rubio.
Pero el rimel caía igual por sus mejillas, dejando el mismo rastro.
Lo peor de todo era lo que estaba germinando en su interior: no creía en el amor, no había ninguna llama que alimentar dentro, el desengaño la había apagado para siempre.
O eso creía.
Quizás tenía razón aquel que cantaba "cuando menos te lo esperas va la vida y te sorprende...".
Y a Bea la sorprendió con un baile, rodeada de aspersores encendidos, en mitad de un parque vacío, a las 6 de la mañana, con aquél hombre que nunca pasó de la etiqueta "amigo, hombro - pañuelo".
No busques el amor desesperadamente, no le obligues a quedarse cuando quiere marcharse, deja que sea él quién te encuentre, porque cuando lo haga, tarde más o menos, lo sentirás.
Con la ropa empapada, el corazón a cien por hora y la ilusión en cada parpadeo, Bea lo sintió.
Y no llegó tarde...sino en el mejor momento.
domingo, 31 de agosto de 2008
31/08/08
No es una gran compositora, es más, seguramente la letra no sea suya.
No es de esas canciones que te hacen llorar al oírlas, sólo por la melodía o lo que dice.
Pero en mi vida marcó una etapa muy importante, es la banda sonora de una decisión correcta que sin querer he roto hace escaso tiempo.
Pero no veo que haya estropeado ese puente que me costó construir, sólo le he pegado una patada, comprobando si era estable; es cierto que se ha tambaleado, incluso se ha derrumbado en algunos puntos, pero es bueno, comprobar que lo estás haciendo bien aunque te arriesgues a perderlo todo.
Al fin y al cabo así es como se aprende en la vida.
Y cuando ves que a pesar de tu debilidad, quién te quiere se acerca y sin reprocharte nada empieza a reconstruir contigo el puente, eres consciente de que nunca dejaste de ser fuerte, más bien porque nadie lo es totalmente y de los errores nacen los sabios.
Y yo tengo la suerte de rodearme de ellos.
jueves, 21 de agosto de 2008
Inseguridad social
"Venganza", es un film con una sinopsis sencilla: El protagonista tiene una hija que es secuestrada por una mafia que se dedica a la trata de blancas, no desvelo más.
La carga psicológica es increíble, pues la facilidad con la que consiguen engañarlas es patéticamente real, cuántas y cuántas chicas se habrán dejado engatusar de la forma más tonta, un sábado por la noche, sólo porque les apetece pasarlo bien. El pensar que todo eso ocurre en las películas o a otras, es estúpido, nunca sabes con quién te vas a encontrar.
Me ha afectado bastante. He estado pensando en los peligros que hay a nuestro alrededor: pedófilos, violadores, proxenetas, mafias...convivimos con ellos incluso sabiendo que hay detrás, pero es más sencillo cerrar los ojos, del mismo modo que yo lo hacía viendo la película, para no verlo.
En cuanto he llegado a casa he borrado mis datos (que ya eran escasos) del perfil, y me doy cuenta de que seré todavía más prudente de lo que ya soy, es una pena, pero es la realidad, a veces caminar alerta no es ser exagerado, sólo receloso.
Por otro lado me ha hecho recordar lo monstruoso que puede llegar a ser el hombre: los proxenetas, impasibles, duros, insensibles, no me cabe en la cabeza cómo el dinero puede conseguir que hombres de diferentes categorías (pobres, arruinados, ricos, millonarios...) sean capaces de secuestrar y prostituir a mujeres, olvidando que son personas, ignorando sus lágrimas, sus gritos, su dolor...
Cómo padres de familia tienen el valor de besar a sus mujeres después de haber violado a niñas de 10 años, cómo asquerosos vejestorios abusan de chicas jóvenes a las que cuatriplican la edad.
No entiendo cómo pueden vivir con esas espinas clavadas en el alma.
No entiendo a este mundo.
Lo más fácil...es salir del cine y recordar lo maravillosa que es tu vida, lo lejos que está todo eso de ti.
Pero lo más valiente es dejar de ignorarlo y empezar a cambiarlo. Todos sabemos que una mafia, se dedique a lo que se dedique, es casi imposible de desmembrar, pero todo es cuestión de intentarlo, si no no habríamos pisado la luna.
Hoy quería hacer una entrada dedicada a todos los fallecidos en la catástrofe de Bajaras, pero después de la película quiero dedicárselo a ellas, a esas mujeres, niñas, jóvenes, adultas, que viven esas penurias mientras yo estoy aquí escribiendo y de las cuales nadie sabe ni sabrá nada.
Por esos ángeles, todo cambiará algún día, todo cambiará.
**Durante una semana no escribiré nada, de jueves a jueves, por la memoria de los fallecidos en el accidente. Gracias. **
domingo, 17 de agosto de 2008
Gracias mi querido error
No lo ocultes pues lo sé, sé que ideaste un futuro, yo también lo imaginé.
Me gusta pararme en mitad de la pista de baile y aún llevando pantalones sentir como corre el aire, bajo el vestido. Verte parado en el otro extremo, creyéndote que eres alguien para mí. Aunque sepamos los dos la verdad, la sentimos diferente: a mí saberla me hace feliz, a ti seguramente te sepa amarga, te sepa a batalla perdida.
No tendría ninguna importancia recordarte sino fuera porque cuando lo hago me acuerdo de ti, y no me hace ninguna falta.
Eres aquel amante que perdió lo único que sabía darme, como un ojal sin botón, una caja de regalos vacía, eso eres para mí.
Desapareció la magia de tus ojos, ya no parecen zafiros, sólo han quedado cristales donde hubo fulgor, y si me paro a hojear ese libro que guarda los segundos que pinté contigo, no hay nada que despierte el latir del corazón. Lo único que escucho es un débil sonido, el silencio de tu pasos (cobardes) y el olor a rosas marchitas que emana de toda traición.
Me gusta pararme en mitad de la pista sabiendo que puedes verme y que nunca podrás alcanzarme, porque ahora soy yo quien te ignora, quién decide, y quién controla.
Te doy las gracias, por enseñarme a ser más exigente, por volverme un poquito más fuerte, por demostrarme que soy capaz de decir adiós y no darme la vuelta nunca más.
Me gusta mirarte desde lo alto.
Y sonreírte.
Porque la felicidad es mi arma más letal.
jueves, 14 de agosto de 2008
Andrea y Eloísa

- ¿Qué?
- Eres mi mejor amiga de todo el mundo.
- Y tú la mía.
Nieve en agosto

miércoles, 13 de agosto de 2008
Agotamiento
*(En momentos como éste, cuando me siento un poco decepcionada de la vida, de la gente, de lo que escucho y veo, hay una canción que siempre está ahí...espero que también os ayude a vosotros, gracias.)
domingo, 3 de agosto de 2008
Los secretos de Berlín
Porque el monumento al holocausto judío se encuentra justo encima del búnker de hitler*.
sábado, 2 de agosto de 2008
Cierra los ojos y sonríe
"Mi hermano mayor", Miguel, mi mejor amigo, me ha entregado uno de los mejores regalos que podido recibir en vida: vamos a ver el musical de La Bella y la Bestia.
Qué puedo decir...Disney ha acertado siempre con todas y cada una de sus películas, porque no sólo te encandilan los personajes, sus voces, la precisión y el esmero que reflejan esos dibujos, sino que consiguen educar a niños y adultos, por eso nunca podrás cansarte de ver las películas: las primeras veces te quedarás con las canciones, las gracias, los momentos tristes y las aventuras. Según vas creciendo te darás cuenta del contenido moral, de los valores que se defienden a través de pequeñas historias. La Bella y la Bestia es un película muy parecida a El jorobado de Notre Dame, "lo importante está en el interior", aunque siempre lo olvidemos porque nos parece un tópico cursi e insulso.
Pero es una inmensa verdad.
Gracias Miguel, mil gracias.
Te reirás al leer esto, cuando te llamo hermano mayor, pero sabes que lo siento así.
Más que un amigo, eres eso, más que un amigo, un hermano, una persona muy especial.

