martes, 23 de octubre de 2012

Siempre te protegeré

A veces damos portazos sin querer, por un ataque de confusión y orgullo y no nos damos cuenta de que sea cae una estrella al otro lado. Niégate a dar más portazos, solo sirven para distanciar.
Eso y los enfados en los que se pierden las palabras. Dos personas que se aman no pueden vivir sin hablar. Es como si una parte de sus vidas se apagase de pronto y caminasen a tientas en un camino oscuro con una cerilla sujeta entre el índice y el pulgar. No camines por esas sendas.
Lo más bonito del ser humano es su capacidad para equivocarse una y otra vez y aún así no rendirse nunca.
Quién piensa que de los errores no se aprende o que las disputas crean soluciones, es que nunca ha vivido.
Solo sé que la imperfección está debajo de la piel y se rellena de luz cada vez que lloramos.
Por eso merece la pena la tormenta, por dura que sea, para coger el timón con más ganas, para valorar esos rayos de sol que poco a poco se colarán entre las nubes.

                                                        

viernes, 19 de octubre de 2012

Viernes celta



Acompáñame, el norte nos espera. Ven descalzo, ven sin miedos,
que las brujas y hechiceros cuidarán de ti. No mires atrás, olvida quién eras
esta noche solo hay magia, es una noche sin fin.

(feliz fin de semana a todos...)

jueves, 4 de octubre de 2012

Se ha llevado la ventana

Se ha marchado...
y se ha llevado, con ella, la ventana.

Y esta vez la mano diciendo adiós no era la suya, surcada de años y vivencias. Ha sido, esta vez, un adiós más doloroso, que viajaba por el viento desde todas las nuestras.
Y se ha ido llevándose consigo otra parte de mi vida, que por un lado sigue su camino hacia delante, pero por otro se queda con remiendos y tiritas. Como si me hubieran dejado un hueco muy grande, un hueco que antes estaba seguro, lleno de ella.
Su casa, su olor, sus manías. La abuela de mi infancia, que era más fuerte y más rellena. La de mi adolescencia, un poco más dulce, más mayor. Y la de ayer, la que lloraba siempre al llegar y al marchar, la mirada gris azulada, la sonrisa pícara que solo era nuestra, de los nietos. Esa sonrisa que me hace llorar mientras escribo esto.
Cuánto voy a echar de menos...oí a mi madre dando voces por teléfono, repitiendo las cosas veinte veces y ella al otro lado diciendo "seas quién seas de todas estoy bien".
Se ha marchado...
y se ha llevado, con ella, la ventana. Y las historias que vivía a su través.
Y cada uno de los millones de momentos, los que ahora no dejan de entrar en mi mente y los que viví y quizás no recordaré.
Abuela...dime, ¿cuántos domingos te fregué la terraza de pequeña, gastándote el cubo de agua? ¿cuántas veces regué tantos tus plantas que casi las ahogo a todas? ¿cuántas perronillas compartías conmigo, con su almendra en el centro? ¿y cuántas veces me echaste la bronca por moverte las figuras del Belén? con lo que me gustaba tocar la harina-nieve y mancharme los dedos...
Los colacaos con galletas para desayunar con Luis y Paula, en esos vasos que solo eran tuyos, los de Cuéntame, los de vidrio marrón.
Tu "mija" pan, tus mañanitos...y los helados y golosinas que siempre llenaban tu nevera.
El brasero del salón, los faldones y los sillones blanditos que siempre eran los mejores sitios a la hora de comer.
Y el baño del abuelo, que aún pasando los años sin él seguía sintiendo que era suyo y nunca pasaba allí dentro, aunque tú me dijeses que sí.
Cuántas veces llegué a tu casa y me esperabas con los brazos abiertos, como siempre.
Cuántas veces te abracé despacio y te hablé sin que me oyeras, y tú sonreías recordándome cuánto tiempo llevaba sin volver.
Tu temperamento, ese carácter que has dejado en todos de alguna manera, esa fuerza para superar los obstáculos como el más fuerte.
Hoy te dije adiós, escribiendo tu nombre en el libro de los que se han ido. Puse abuela y puse madre, porque en los ojos de tus hijos he visto cuánto luchaste por todos ellos.
Las cuatro "lecherinas" y los cinco pequeños. Las seis chicas y los tres chicos.
Tus nueve tesoros. Tus nueve premios.
Tus veinticinco nietos. Que te debemos la vida.
Y tus veinticuatro bisnietos.

Hoy después de decirte adiós nos reunimos casi todos y comimos juntos. Y sé que estabas ahí, cogiéndole la mano al abuelo Antonio y diciéndole "lo hemos hecho bien".
Y nos dedicaste una última mirada, una última sonrisa pícara, la que solo es nuestra, la de los nietos.
Y le apretaste la mano y os fuísteis paseando despacio, sin ninguna prisa, por la calle de La Rúa.
Te has ido...y te has llevado contigo, la ventana.
Y te has llevado contigo, una parte de mi alma.
Descansa abuela, te lo mereces.

Sé que dónde vas, estarás bien. Vas con Antonio, vas con los que tanto extrañabas.
Y si tienes miedo o te preocupas por nosotros, tranquila
pregúntale al impresor, él sabe cómo volver.

lunes, 17 de septiembre de 2012

En tus brazos

Así me siento cuando me abrazas...tú, con esa fuerza descomunal que se concentra entera discurriendo por tus brazos como si fuera una ráfaga de luz, chocando con el aire y explotando en mi piel, en el punto exacto bajo el cual un botón se enciende y hace que todos los poros se abran, y el vello se erice y aparezcan escamas sobre los espacios que sobran entre mis lunares.
Me siento así, empapada de risa mientras el agua me moja por dentro y por fuera, por encima y por debajo, como si mi cuerpo entero viviese el gozo de tenerte cerca, de verse en tus brazos.
Así me quedo yo con tu abrazo...
suspendida en una masa eterna, en la cuna de la vida, en la paz del mundo, en el último rincón dónde me buscarán las guerras...
En tus brazos...
Tú me preguntas qué siento cuando me coges y te conviertes en un cinturón de besos, en un lazo de ensueño.
¿Cuando me abrazas, qué siento?
Siento como si nada pudiera dañarme jamás.
Como si hubiese flotado toda mi vida.
Siento que puedo reír y hablar y gritar y llorar....sin miedo a ahogarme nunca.
En tus brazos. J*




lunes, 10 de septiembre de 2012

Let's go

Antes de empezar a escribir tuve que soplar un poco, para quitar el polvo acumulado en las tablas de madera de esta imprenta. Ha sido un verano largo y bueno, de esos que no se olvidan con el paso de los años y no deben olvidarse. Ayer con el último cohete de los fuegos artificiales se cerró el capítulo que tanto tiempo había durado, y que me había mantenido en vilo, como en todos los libros, lleno de historias, momentos intensos, lágrimas de felicidad aunque con algún otro llanto. Pero todo eso llegó a buen puerto, otra etapa más en la vida, en eso que sucede mientras dormimos y soñamos.
Durante estos meses he vuelto a ser niña y he empezado a verme mayor, me he reencontrado con personas del pasado que me han hecho sonreír y he cerrado para siempre otras puertas que ahora mismo solo son puntos alejándose en el horizonte.
Empieza otra vez el curso, un nuevo año, nuevas responsabilidades. Los miedos se mantienen, incluso parece que nacen otros, pero estoy tranquila. La vida ya no me asusta como antaño, pues las dificultades ya no son obstáculos que afrontar, sino peldaños de la escalera. Y tienen que estar, deben estar, sino no habría escalera.
Me queda aún por sufrir, me queda aún por disfrutar y gracias a dios que es así.
Todos los años al acabar el verano me he mirado al espejo y he encontrado a una persona diferente. Aquí está el reflejo, todavía no le he preguntado nada, quizás no vaya a hacerlo porque sabemos cómo seguir este camino.
Me siento plena, me siento afortunada y, como digo siempre, continuaré luchando por lo que tengo.
Hoy mi padre me ha hecho bailar con él la canción de Banda blanca, "Sopa de caracol" recordando que cuando yo era pequeña él la ponía en el salón y yo salía corriendo, dejando lo que estuviera haciendo, para bailarla. Y hemos bailado, y mi madre también y al terminar he respirado profundamente, disfrutando del momento.
Nueva etapa, nuevo capítulo, mucho que aprender, mucho que vivir, mucho que entregar de mí a las personas que quiero y a las que lo necesiten.
Muchos te quieros para ti, Jesús, que eres mi vida.
Muchos minutos para saber como está mi hermana, tan tan lejos de casa.
Muchas palabras para recordarle a mi familia que aún estando en otra ciudad siempre están conmigo.
Mucha alegría y ganas, para mis amigos, para todos los que me acompañan.
Vamos a sonreír, vamos a luchar, vamos a dejar nuestra huella.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Te quiero.
Y si digo algo más...lo estropearé.
Sabes cuánto aprecio la sencillez de una caricia o una mirada de complicidad en mitad del gentío.
Adivinar qué piensas y equivocarme siempre...así soy yo. Pero me mientes, me dices que acierto cuando he fallado y me robas la sonrisa.
Como si no supieras a estas alturas que todas mis sonrisas te pertenecen.
Eres mi vida, Jesús. Ahora y siempre.
Tu mano y la mía entrelazadas, o tu mano en mi hombro o la mía en tu frente. Es así y me encanta.
Es así y moriré por protegerte.

lunes, 13 de agosto de 2012

Para ti


Es la mano que se puso en mi hombro y no se irá nunca. La que no me hacía cosquillas, pero siempre me protegía.
Es los besos como premios, los besos como "gracias" y los besos como simples y perfectos besos.
Es la que más palabras merece y a la que menos se las dedico.
ELLA.
Quién me ha enseñado el mundo, quién me dijo "no llores" de niña y de adulta,
quién nunca ha dejado de creer en mí.
Lo siento, por ser testaruda, cabezota, desordenada, desagradecida....
e irme olvidando decirte cuánto significas para mí y lo perdida que estaría sin tu presencia.
Te debo la vida, mamá.


lunes, 25 de junio de 2012

Basta ya

La "marcha negra" avanza llena de fuerza, interior y física, sin ser conscientes de que algún día en selectividad los jóvenes tendrán que estudiar el porqué y el cómo llegaron a esto, mientras Javier Krahe se pregunta si esto es la España que se hace llamar la roja, o si seguimos bajo un régimen franquista que odia ese color. Se venden llaveros de fetos a un euro y la libertad por un puñado de arroz.
El pan sigue siendo el tesoro más valioso, pero los valores escasean. Aún no robamos tiendas, porque ya nos están robando TODO. Ana Mato se atreve a decir que hay medicamentos que no son demasiado útiles, que los sustituyamos por remedios naturales. Sin comentarios.
La prima de riesgo se ríe comiéndose nuestra ilusión. Ni ganar la Eurocopa nos hará felices. No somos un pueblo tonto, sino un pueblo gobernado por gente demasiado lista.
Quiero reír, ya basta de malas noticias. Los futuros trabajadores de España ni siquiera pensamos en seguir aquí cuando lo seamos. Es muy triste.
Estoy cansada.


domingo, 10 de junio de 2012

Canción de hielo y fuego I

Juego de tronos.
Sin palabras.
Llego un poco tarde a la saga, recuerdo que me pasó lo mismo con Harry Potter. Nunca es demasiado tarde, dicen.
Y viene de tus manos, Jesús, como han venido la mayoría de mis libros favoritos.
Stark, Khaleesi, lobos huargo, El Muro, fuego valyrio, Los Otros, honor, seda, leche y miel, emblema, rugidos, astas, dragones.
Se acerca el invierno.
Pero tú estás a mi lado.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Humanadas

Sale la noticia en el telediario. Un ginecólogo se equivoca: practica mal un aborto a una embarazada de 8 semanas. El tiempo corre, el aborto se hace ilegal (más de 22 semanas), el niño nace y la madre denuncia.
El ginecólogo pierde y debe pagar la manutención del pequeño hasta que éste cumpla 25 años.
Mi pregunta es,
¿cómo le explicas a tu hijo que el dinero que le está pagando ahora la leche, luego los cromos y más tarde la matrícula universitaria se debe a que un hombre no evitó su nacimiento?

domingo, 20 de mayo de 2012

Tenía que escribirlo

Siempre lo he dicho.
A pesar las dificultades, tengo fe.
No creo en la Santa Iglesia, no creo las historias de la biblia, no cumplo ni cumpliré los Diez Mandamientos y no me siento peor persona por no hacerlo. Es más, todos los valores que intento reflejar en mi día a día pretenden ser buenos.
No creo en muchas cosas, pero sí creo otras. Y ahí reside mi fe. Esa mirada al cielo cuando algo dentro duele, esa energía que nace de la nada cuando estás rendido. La gota de esperanza, la motivación. Y es mi fe, mi creencia y no pienso imponérsela a nadie.
Por eso cuando hablo con dios no tengo miedo, ni sigo dogmas, ni me golpeo tres veces el pecho.
Simplemente hablo y dejo que el aire me bese la cara y mueva mi pelo. Y mi abuelo me sople en la nuca para que me ría.
Por eso cuando me entero de las actividades que hacía Sor María Gómez Valbuena o el mismo Marcial Maciel tengo ganas de vomitar (en sus caras).
Y, de la misma manera, cuando leo lo siguiente, vuelvo a recordar que no hay que perder la fe (sea como sea tu fe):

Carta de la semana EL PAIS SEMANAL (domingo 20 de mayo)

Sobre el escrito de Maruja Torres "Los hijos robados", de la página 6 del 6 de mayo:
Soy sacerdote de 80 años. Llevo toda la vida oponiéndome al tratamiento de padre atribuido a los sacerdotes por ser opuesto a la voluntad de Jesús, que decía: "No llaméis padre en la tierra, porque uno solo es vuestro, el del cielo. No os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos" (Evangelio de San Mateo, capítulo 23, versículos 8 y 9). Esto dicho para recriminar la prepotencia, la superioridad, el buscar los primeros puestos. Jesús quería un mundo de iguales. Por eso lo mataron.
Y lo siguen matando". Domingo Riera. Madrid.


La religión no nos hace buenos, nos hace buenos la vida. Y no tiene que ser fácil o difícil. Debe haber alguien que nos enseñe, sin engañarnos, a verlo por nosotros mismos. Y ese alguien puede ser un Jesús o cualquier persona con "su" propia fe. O puede ser un paseo por el campo.
Estoy cansada de imposiciones, vendas en los ojos, arrepentimientos, dinero y fanatismos. Muy cansada.


sábado, 19 de mayo de 2012

JT

Te la canté un invierno, la lenta, la de Sabina y con ella te prometí que seríamos diferentes. Te dije que no habría días en el calendario, pero que te daría todos mis años, los que pasaron y los que vienen tras la esquina. "Parábarábará..." Me subí a tus manos, esas que sujetan varias vidas, varios mundos, entre ellos el mío...y te busqué, despacio, dejando que fueras tú quién se mostrara en cada matiz. - Espera, despacio, nos queda la eternidad. Y el primer día fue empezar, fue un acto, una semilla, un viaje sin regreso. Estés cerca o estés lejos. Mira. Te veo en los ojos de la gente. Y tus ojos son únicos, tan diferentes............ Dime si no sueño que cada noche me sorprendes y me desnudas con los mismos dedos con los que me apartas el pelo, como si hace dos minutos durmieras aquí. Ahora te sigo cantando, de mil maneras. Sin los miedos del principio, pero con los miedos que vengan. A fin de cuentas...muero por ti.

Carabina 3030 - Contigo
http://www.youtube.com/watch?v=6dQkdpMoELk

miércoles, 11 de abril de 2012

Do it for her

Siempre debes buscar aquello que te recuerde por qué debes seguir en pie, aún cuando creas que no puedes cambiar tu suerte. Siempre se puede.
Cuando lo pienso siempre viene a mi cabeza una de las escenas más bonitas de esa estupenda serie, "Los Simpsons".


Hazlo. Hazlo por ti, por ella, por el futuro.
Por un trabajo mejor, por una vida junto a la persona que amas, por un sueño.
Busca la motivación porque es fácil encontrarla. Y vive.
No des nada por imposible.

martes, 10 de abril de 2012

Believe

Si crees que se puede, podrás. Si pones todo tu empeño en algo, se cumple.
Siempre habrá excepciones, pero no las incluyas en tus planes.
Si luchas por ello, llegarás a la meta.
El premio se ve al final, pero no es el fin,
es la carrera.
El descanso se merece, no se obtiene.
No queda nada. PODEMOS.

domingo, 1 de abril de 2012

Abril

Es más fácil cuando alguien te dice que todo saldrá bien.
Él es experto en esos menesteres, como si nunca hubiese hecho otra cosa por mí. Si paseo cabizbaja coloca su frente todavía más abajo, para que me apoye en ella.
Le miro y sus ojos verdes se introducen en mi mente llevándose cualquier mal que aceche a mis pensamientos.
- Todo saldrá bien, esfuérzate - murmura. Y su voz casi inaudible se convierte en una marea de fuerza bajo mi pecho.
Somos uno - le digo.
- Existes...existes y todo tiene sentido.

viernes, 30 de marzo de 2012

Casi sonríe

Hoy era el último día de este curso. La última rotación ha sido Otorrinolaringología.
Por un lado tenía ganas de terminar: no madrugar tanto, se acabaron las clases. Pero mientras dejábamos la bata en lencería sentía mucha pena. No quiero dejarla.
Representa la vida del estudiante, el día a día, un lugar para ti.
Un sitio que se echa de menos porque aunque estudies la teoría lo que importan son las personas.
Y así ha sido, como tantas veces.
No habíamos terminado de despedirnos cuando vimos en la consulta a J.M.
Tiene cincuenta y muchos, los ojos azules y la cara muy hinchada por el tratamiento. Su mujer hace de su enfermera personal y da gusto ver cómo le cuida.
Al verle entrar por su propio pie no he podido evitar sonreír y acercarme. 
Durante todo el tiempo que estuvo ingresado ni siquiera era capaz de levantarse sin ayuda. Jamás sonreía, jamás hablaba. Solo asentía.
Le he empezado a hablar muy deprisa y me ha cortado, señalándose el oído, porque se ha quedado sordo por el avance del tumor y los estragos del tratamiento.
Su mujer le ha explicado entre señas que me contase cómo se encontraba.
Entonces ha hablado sin parar. Me ha mostrado lo bien que camina ya, dando vueltas por la sala.
Casi sonríe.
- Le han dicho que es complicado que pueda curar su herida de la mandíbula, pero él dice que sí y que sí, está seguro de que va a curarse - decía su mujer.
J.M me miró, con esos ojos inmensos azules y dijo despacio: estoy seguro, puedo con todo.

No había otra forma de terminar este curso tan intenso. 
Empieza la recta final hacia los exámenes, podemos conseguirlo, toca esfuerzo máximo.
- Estoy segura, puedo con todo, podemos con todo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

sábado, 24 de marzo de 2012

Volver

Quiero vivir en el norte.
Y dormirme oyendo el mar a lo lejos, lejos, pero más cerca de lo que está ahora.
A veces me imagino allí, asomada en un balcón tapado por cortinas blancas, de esas que ondean suavemente.
Lo imagino y algo bajo el pecho me acongoja. Porque es más que querer. Es un deseo por cumplir.
Es como regresar al sitio en el que nací, como si hubiera sabido siempre que debo volver.